
Alicante se vuelca con la despedida a la flota de la Volvo Ocean Race
La salida de la Volvo Ocean Race fue una auténtica fiesta en la que la ciudad anfitriona abarrotó el Race Village con el rey Juan Carlos I al frente de la despedida: «Esta va a ser la buena».
Hasta la climatología contribuyó para poner el broche de oro a la despedida de la flota de la Volvo Ocean Race de Alicante. La salida de la regata fue la culminación de casi dos semanas de hermanamiento entre el evento y su ciudad sede, que se ha echado literalmente a las calles para disfrutar del adiós a los barcos.
Un sol de justicia, un ventarrón estable de en torno a los 20 nudos y casi medio millar de barcos escoltando a los veleros de competición fueron los mejores compañeros de viaje de la salida de la decimotercera edición de la Volvo Ocean Race, que puso ayer rumbo a Lisboa en su primera etapa, de 1450 millas
El rey Juan Carlos I fue la punta de lanza de la ceremonia de salida; lleva apoyando a todos los proyectos españoles hace décadas, y ayer lo tuvo muy claro cuando la agencia Efe le preguntó sus sensaciones al despedirse del MAPFRE: «Esta va a ser la buena», afirmó, en referencia al posible primer título para un equipo español.
Ximo Puig, presidente de la Generalitat Valenciana, y Gabriel Echávarri, alcalde de Alicante, presidieron la ceremonia de despedida entre los vítores de la multitud quw se agolpaba en los pantalanes.

En el mar, la bahía de Alicante estaba atestada de cientos de barcos de espectadores, que daban bandazos a un pequeño hipódromo cerca de la costa, antes de que la flota pudiera volar, con el viento a favor, hacia Gibraltar.
El inicio fue de los más intensos de la historia de la Volvo Ocean Race. Lo más destacado fue la aproximación al último punto antes de abandonar la bahía, cuando el Dongfeng Race Team llegó gritando en rumbo de colisión con Team Brunel y MAPFRE, que se vieron obligados a hacer una reaccionar rápidamente para respetar el derecho de paso del barco chino.
Separados por menos de un metro mientras realizaban sus maniobras, los árbitros juzgaron en el agua que ni Brunel ni MAPFRE habían mantenido la distancia y les penalizaron a ambos antes de encarar la bajada hacia el sur.
Antes de salir, Xabi Fernández representaba el sentir del MAPFRE. «Por fin ha llegado el día. Muy contentos con esta despedida de Alicante, con la sensación de que hemos preparado todo lo mejor posible, y ahora vamos a ver si sale bien«, afirmó.
La debutante Támara Echegoyen estaba con unas ganas enormes de partir. «Estamos deseando todos saltar al barco y hacer cada uno nuestras cosas para entrar en la rutina y abandonar los nervios y la emoción de esta despedida. Estoy bastante tranquila la verdad, ¡quizás debería estar un poco más nerviosa! (risas), pero yo creo que eso es por la confianza que tengo en el equipo. Vendrán los nervios de cada competición justo antes de la salida sobre todo por querer nacerlo bien».
Comienza la acción.
La primera etapa de la Volvo Ocean Race ha arrancado por cuarta edición consecutiva en Alicante, y lo ha hecho con unas condiciones perfectas. Viento de dirección NE y de unos 17-18 nudos de intensidad han permitido que la flota completase en algo más de una hora el recorrido costero de cinco tramos antes de poner rumbo a Lisboa.

El MAPFRE, que fue uno de los equipos mejor situados en el momento de la salida, optaba por navegar por el lado izquierdo del campo de regatas y cubría el primero de los cinco tramos del recorrido en primera posición. A partir de ahí comenzaba una intensa pelea en cabeza con el barco español, Brunel y Dongfeng alternándose en el liderato.
Finalmente en un momento en los que los tres equipos se encontraban navegando muy próximos entre sí y en paralelo, los de Xabi Fernández y el equipo comandado por Bouwe Bekking sufrían una penalización por no haberse mantenido lo suficientemente separados del barco de sotavento. Sin embargo, esto no hizo que el MAPFRE perdiese cancha, y es que los españoles no tardaron en recuperar el terreno perdido hasta situarse de nuevo en el grupo de cabeza.
Con la flota navegando ya rumbo a Lisboa tras haber doblado de cabo de Palos, el MAPFRE marcha segundo por detrás del Dongfeng y a unos 16 nudos de velocidad. Todo apunta a que las primeras 24 horas de navegación serán intensas con unas condiciones de viento de entre 11 y 16 nudos de intensidad, que irán en aumento hasta los 20-25 en la zona del estrecho y 30 frente a la costa de Tarifa. Será ya en la aproximación a la isla de Porto Santo –punto de paso obligado antes de poner rumbo a la capital lisboeta- donde llegará la primera transición.
Ahora los equipos se acomodarán a la rutina de la vida en el mar, en la primera etapa de lo que será una regata de 45,000 millas náuticas alrededor del planeta. La intensidad mostrada durante la primera hora de la primera etapa, cuando la pelea fue por cada metro, demuestra cuán competitiva será esta Volvo Ocean Race.
La prueba definitiva para estos equipos ha comenzado.
Saludos y buenos vientos
0 Comments