¿Conoces la Mini Transat – Islas de Guadalupe?

Los “Minis”, los barcos más pequeños de la vela oceánica: un espacio de vida de tan solo 2 m2

A menos de 100 días de la salida, os dejo, para ‘hacer boca’, un pequeño resumen sobre este fenómeno de la vela oceánica. “Haz la Mini lo primero” es la recomendación que los veteranos navegantes solitarios hacen a los más jóvenes. En las 20 ediciones de la regata, más de 1200 navegantes solitarios han pasado por esta prueba de iniciación que para muchos fue y será una experiencia inolvidable. Algunos han seguido su carrera profesional en los circuitos de la Clase40, Figaro, IMOCA o los multicascos de todo tipo. Otros, han continuado con su vida normal. Pero todos coinciden en una cosa, la Mini les transformó.

interior de un mini 650

Un recorrido en solitario.

A bordo de un Mini, los únicos lazos que los regatistas tienen con el exterior son la VHF que les permite comunicarse con otros barcos en un radio relativamente corto (alrededor de 20 km, una nimiedad en comparación con la amplitud del océano), así como un puesto de radio, que les servirá, una vez al día, para acceder al parte meteorológico emitido por la dirección de regata y a la clasificación. Pero si alguien ha experimentado lo que es recibir una emisión de radio dentro de una especie de batidora húmeda, con los ruidos de las olas chocando constantemente contra el casco del barco, conoce bien los dolores de cabeza que provoca recibir el parte dentro de un Mini.

Pero sobre todo, la Mini Transat – Islas de Guadalupe, implica que los patrones se encontrarán aislados del mundo durante tres, cuatro o incluso cinco días, sobre todo cuando la flota empieze a dividirse en el Atlántico. Todos lo dicen: es un reto psicológico que hay que pasar. Muchos reconocen haber estado casi al límite de perder la cabeza antes de recuperar el ánimo para terminar.

Pequeños bólidos.

La máxima se cumple: «en pequeños barcos, pequeños problemas…» En un Mini, hay pocos problemas técnicos que no sepan resolver los patrones, pero el tamaño de la embarcación conlleva una incomodidad permanente, y mayor vulnerabilidad frente al mal tiempo. Sobra con ver a los navegantes después de cruzar el Atlántico para comprender lo que han pasado estos solitarios y solitarias. Hay que olvidarse durante varios días de tener una cómoda cama donde descansar y contentarse con un saco de dormir enrollado en una esquina de la cabina; tampoco hay mucho tiempo para cocinar, así que cualquier cosa nutritiva que les mantenga fuertes sirve y, sobre todo, acostumbrarse a la humedad constante y la falta de descanso, toda una prueba física y psicológica.

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Sin embargo, hay veces en que las condiciones se conjugan para la felicidad de los regatistas y navegar es como el paraíso. Con el sol brillando, el viento que empuja suavemente la embarcación que se transforma en un pequeño trineo deslizándose tranquilamente a través de las olas que se ordenan armónicamente. Es por estos pequeños momentos que muchos de los “ministas” vuelven dos años después para enfrentarse de nuevo a la aventura de la Mini Transat – Islas de Guadalupe.

Una puerta de entrada.

El número de grandes regatistas de vela oceánica que han pasado primero por la Clase Mini es enorme. Desde las primeras ediciones, nos encontramos grandes figuras de la alta competición como Jean-Luc Den Heede o Bruno Peyron. También algunos de los asiduos de la Vendée Globe como Roland Jourdain, Yves Parlier o Bernard Stamm, para los que la Mini Transat fue una especie de recorrido iniciático. Otros llegaron buscando una aventura diferente como Michel Desjoyeaux o Sébastien Josse. Alex Pella, primer español en ganar una regata oceánica en solitario, ha participado en tres ocasiones en la Mini Transat y fue el primer español en subir al podio de esta mítica regata. Muchas mujeres han encontrado también un espacio a su medida que ha marcado el inicio de una bonita carrera como Sam Davies o Ellen Mac Arthur. Pilar Pasanau o Anna Corbella son las dos españolas que han conseguido terminar esta aventura.

Esto es lo que piensan algunos de los ‘grandes’.

ALEX PELLA.- Primer español en conseguir un podio en la Mini Transat en 2003 y la primera victoria en una regata oceánica en solitario para España en la pasada Route du Rhum: “La Mini es sin duda la más auténtica de todas las regatas oceánicas. Creo que todo lo que se pueda escribir y hablar sobre esta fantástica regata se queda corto, sencillamente porque es algo único y que aconsejo a todo navegante de hacer una vez en la vida. Es una auténtica cura de humildad y sin duda, algo que te cambia para siempre”.

BERNARD STAMM.- Campeón de la Barcelona World Race 2012 (3º en la Mini transat 1995). “La Mini Transat fue mi primera experiencia en la construcción de un barco. Pierre Rolland, que por aquel entonces no era muy conocido como arquitecto, había hecho los planos de mi Mini… y, después, empezamos a construirlo. Me gustó tanto la experiencia que hice lo mismo con mi primer IMOCA”.

ROLAND JOURDAIN.- Doble campeón de la Route du Rhum 2006 y 2010 (Abandonó en la Mini Transat de 1983): “La Mini Transat condensa todo lo que tienes que saber como regatista. Apasionarse por una regata, encontrar un barco, buscar un patrocinador, estar en la salida, hundirse cerca del cabo de Finisterre antes de ser recuperado por un carguero… La historia casi termina mal porque la policía española me tomó por un traficante de droga y quería meterme en la cárcel…”

CHARLIE DALIN.- Campeón de Francia de vela oceánica en 2012 (Mini Transat 2009, 2º serie): “Fue cuando hice la Mini Transat cuando comprendí que mi vocación era convertirme en patrón profesional. Una vez pruebas estas sensaciones, es imposible volver atrás”.

Recordatorio de algunas fechas y cifras clave…

Solitarios: 84 participantes en solitario
Eslora de un Mini: 6’50m
Regata fundada en 1977, ya va por la 20ª edición
Recorrido: 4020 millas náuticas – 7445km (la distancia entre Paris y Kathmandu)
Salida etapa 1, Douarnenez- Lanzarote: 19 de septiembre de 2015 en Douarnenez
Estimación de llegada a Lanzarote: a partir del 25 de septiembre de 2015
Salida de Lanzarote Etapa 2, Lanzarote-Pointe à Pitre, Guadalupe: 31 de octubre de 2015
Estimación de llegada a Guadalupe: apartir del 14 de noviembre de 2015

Sobre la Mini Transat – Îles de Guadeloupe 2015.

La Mini Transat – Îles de Guadeloupe 2015, en su 20 edición y por segunda vez consecutiva, vuelve a sus orígenes con una salida en Douarnenez (Francia). El puerto de Cornualles dará la salida a la flota de 84 ministas solitarios el 19 de septiembre hacia Lanzarote, donde los Mini 650 esperarán hasta el día 31 de octubre para atacar el Atlántico.

Tras casi tres semanas de navegación, los regatistas cruzarán la línea de llegada de la Mini Transat – Îles de Guadeloupe en Pointe-à-Pitre, donde la dulzura del Caribe les esperará. En el barco de regata oceánica más pequeño del mundo, cada uno de los patrones utilizará su talento para cruzar las 2700 millas náuticas (4345 kilómetros) que les separan de las Antillas. En solitario, cada participante tendrá que encontrar sus propios recursos morales para vivir esta aventura única: una regata transatlántica en un espacio reducido y falto de comodidades donde su mayor reto será el cara a cara consigo mismos.

Saludos y buenos vientos.

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