El Océano Austral recibe a la flota de la Volvo con varias ‘trasluchadas chinas’.

Cuatro de los seis barcos de la flota de la Volvo Ocean Race han sufrido incidentes a su paso por el Océano Antártico en las que han sido las 12 horas más dramáticas de la regata.

Team SCA, Dongfeng Race Team, Abu Dhabi Ocean Racing y MAPFRE sufrieron varias trasluchadas chinas en la madrugada del lunes al martes. Si bien la fortuna quiso que ningún tripulante resultara herido, lo cierto es que todos los barcos fueron abatidos. Todavía se siguen evaluando los daños derivados de este tremendo incidente.

El primeros en sufrir una trasluchada china fue el Dongfeng Race Team; de momento parece que habrían conseguido evitar algún que otro problema serio en el barco. Poco después de la experiencia, fue su reportero a bordo, Yann Riou (FRA), quien daba parte de lo sucedido: “Nos llevó dos o tres horas poner orden al caos que teníamos a bordo; el barco estaba totalmente tumbado hacia un lado”.

Situación límite del Mapfre.

El barco español ‘MAPFRE’ fue otro de los barcos que vivió la dureza del Océano Antártico en plena noche, de hecho notificó varias trasluchadas chinas que –según informaron- podrían haberse dado alrededor de las 20:00 UTC. Tras el incidente, la embarcación española no notificó daños a bordo.

Ya lo anticipaba ayer el proa cántabro Ñeti Cuervas-Mons cuando decía que a partir de la pasada noche empezaría, en teoría, la parte más dura de la etapa. La cara más oscura del océano Sur no ha tardado en mostrarse y el equipo español ha tenido que vivir probablemente una de las situaciones más complicadas en lo que va de esta vuelta al mundo.

Navegando con unos 35 nudos de viento, hacia las 21:00 hora española, el barco impactaba contra una gran ola que le hacía frenar en seco, perdiendo el control del mismo y de los timones y trasluchando de manera involuntaria. Como consecuencia, el Volvo Ocean 65 español quedaba tumbado casi 90º sobre el agua. Tras unos momentos de estrés a bordo, la destreza de la tripulación que patronea Iker Martínez permitía controlar la situación, que ha tenido como consecuencia cierto caos a bordo y dos velas dañadas que ya han sido reparadas por la propia tripulación.

El reportero Fran Vignale, por primera vez en el océano Sur, ha sido el encargado de relatar lo sucedido a bordo. En el momento en que el “MAPFRE” se iba de orzada, además de él, estaban en cubierta el canario Carlos Hernández, el británico Rob Greenhalgh –que llevaba la rueda- y el vasco Xabi Fernández. “Cuando tumbamos fui el quedó más pegado al agua, atado y con el susto de mi vida. Xabi me agarró del chaleco y me empujó hacia arriba, dándome tiempo a impulsarme y poder salir de esa situación”, describía el argentino, que continuaba diciendo “los que estaban durmiendo quedaron aplastados por el ‘stacking’ del barco ya que al irse de lado les vino todo encima, encerrándolos entre la litera y la cubierta”.

Afortunadamente, a los cuatro minutos de la ‘tumbada’ los primeros tripulantes lograron salir del barco y empezaron a ayudar a los que estaban en cubierta con la recuperación del “MAPFRE”. Entre todos lograban enderezar el barco, enrollaban las velas y trasluchaban para volver a su sitio.

Como consecuencia de la orzada, dos de las velas -la mayor y un foque- sufría daños que la tripulación ha reparado de inmediato. El foque, dentro del barco, con Ñeti Cuervas-Mons, Willy Atadill y André Fonseca como líderes de la reparación.

Noche de dos viradas para el Abu Dhabi.

El Abu Dhabi Ocean Racing, donde navega el coruñes ‘Chuny’ Bermúdez, vivió igualmente una noche dramática que fue descrita como “una noche de dos viradas: una salvaje en un escenario totalmente negro y con un impacto tremendo y otra controlada a unos 30 nudos de velocidad”.

Las primeras 24 horas en el Océano Austral han sido muy rápidas y furiosas para el Azzam, en su periplo de aproximación a la primera posición de la regata y en las que no ha faltado la trasluchada china. Después de varios días de navegación con inusuales vientos suaves, el Abu Dhabi sacó ventaja de lo que su patrón, Ian Walker, definió irónicamente como unas condiciones “frescas y aterradoras” en medio de enormes olas y fuertes vientos acercándose velozmente al líder, el team Brunel, y estableciendo una nueva mejor marca de velocidad máxima en 37,5 nudos.

La situación casi desastrosa vivida durante la noche fue particularmente complicada cuando el Azzam se fue de orzada, quedando violentamente fuera de control, sufriendo como los demás su trasluchada china. Afortunadamente, la tripulación recuperó rápidamente el control del barco y retomaron la velcidad pura. “Fue una virada salvaje en un escenario totalmente negro y con 35 nudos de viento”, informó Walker. “Recuperamos bien el barco pero todo en su interior era un caos. De alguna manera, el barco quedó de una pieza y pudimos reanudar la persecución del Brunel”.

Team SCA reparando daños.

El TEAM SCA quedó volcado de forma similar alrededor de las 05:00 UTC. La reportera a bordo del equipo femenino, Anna-Lena Elled explicaba: “Estuvimos totalmente volcadas hacia un lado durante unos dos o tres minutos antes de volver, muy lentamente, a la posición correcta”, comentaba la tripulante al Race HQ. “La tripulación se centró en analizar los daños y actualmente se encuentra efectuando algunas reparaciones”, matizaba.

Los cuatro barcos pueden seguir navegando.

El barco emiratí sigue manteniendo una distancia de unas 8 millas náuticas respecto al líder Team Brunel (Bouwe Bekking/NED), con MAPFRE en tercer lugar y a unas 26 millas más atrás. El Team SCA ha perdido 38 millas en estas últimas horas y se encuentra a 97.7 millas náuticas por detrás de los líderes.

Saludos y buenos vientos

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