
Francis Joyon dobla Buena Esperanza 2 días y 19 horas por delante del tiempo record
El maxi trimarán IDEC SPORT de Francis Joyon cruzó la longitud del Cabo de Buena Esperanza, más conocido como el Cabo de Tormentas, esta mañana a las 04:54 h UTC, después de 14 días, 19 horas y 48 minutos de navegación, con una ventaja de 2 días, 19 horas y 51 minutos sobre el tiempo que él mismo estableció en el 2009, en su primer intento en la Ruta de Mauricio, el inicio de la ruta a las Indias, entre Port Louis (Bretaña) y Port Louis (Mauricio). En esta ocasión, el paso de este hito no fue el objetivo principal de Joyon, para quien el Cabo es un mero punto de referencia en una ruta que continúa a lo largo de otras 2200 millas. El Cabo de las Tormentas se ganó su apodo debido a las infernales condiciones meteorológicas que a menudo se pueden encontrar en esta parte del mundo. Lejos de dormirse en los laureles, Francis ahora está más centrado que nunca en mantener su maxi trimarán dentro de este poderoso corredor de viento que le ofrece altas velocidades, mientras evita la siempre difícil Corriente de Agulhas, una de las corrientes más peligrosas del mundo que fluye en la dirección contraria a los vientos.
Al igual que en los principales records.
«Luché duro por pasar este hito al igual que lo hice durante los otros principales intentos de record», explicó Francis cuando rebasó la longitud del Cabo de Buena Esperanza. “Este fue un buen momento, particularmente al ver que la meteorología distaba muy mucho de ser la ideal, pero queríamos aprovechar al máximo para cumplir con nuestro ambicioso calendario dentro del IDEC SPORT Asian Tour, que nos llevará hasta Hong Kong”. Con su particular modestia habitual, Francis Joyon no mencionó lo que tuvo que hacer para lograr esta notable actuación. Podemos ver lo difícil que le resultó cuando observamos con detenimiento el gran rendimiento que el patrón de IDEC SPORT está logrando actualmente. Para rodear el anticiclón de Santa Elena, Joyon se vio obligado a navegar un largo camino hacia el oeste, alejándolo de la ruta directa, durante su segunda semana de regata, aumentando la distancia navegada en más de 1600 millas. Una vez que logró subirse al poderoso frente asociado a un sistema de bajas presiones que se alejaba de la costa de Argentina, Francis estuvo a la altura de su reputación, registrando más de 700 millas de navegación diarias, a pesar de navegar en mares muy gruesos, con olas de 20 pies (6 metros) de alto, promediando velocidades de más de 27 nudos.
Un ritmo infernal en un ambiente extremadamente hostil.

El ritmo que ha mantenido en las condiciones infernales típicas del Océano Austral ha sorprendido incluso a los observadores más fieles. Entre ellos, Christian Dumard, el consultor meteorológico de Francis en tierra, quien no podía esta mañana ocultar su admiración: “No podemos imaginar lo que Francis está pasando en esas latitudes. Tal vez si observamos las condiciones tormentosas en la punta de Bretaña y en el Canal de la Mancha, podemos tener una ligera idea de a lo que Francis se tiene que enfrentar a bordo de su veloz maxi-trimarán».
La corriente de las Agulhas se opone a los fuertes vientos del oeste
El patrón admitió que «el Cabo de Buena Esperanza es solo una longitud más en el mapa». El trabajo duro no se detiene cuando se cruza esa línea virtual. Con una serie de viradas perfectamente sincronizadas, Joyon ha logrado no solo posicionar el IDEC SPORT en una fuerte corriente de aire con buenos vientos y un buen ángulo, sino que también ha logrado evitar la corriente de Agulhas, que desciende desde Mozambique a unos 5 nudos y que se opone a los vientos predominantes del oeste, generando mares muy y ocasionalmente lo que se conoce como olas rebeldes, que aparecen de la nada … Este es ciertamente un ejercicio complicado que trata de corrientes opuestas, vientos de más de treinta nudos y olas de más de 30 pies (9 metros) en su rumbo hacia el sur.
Después de navegar casi 8500 millas a una velocidad media de 23.5 nudos, Francis tiene que continuar con esta gigantesca tarea durante un par de días, antes de virar hacia babor para apuntar sus proas hacia Mauricio. Luego tendrá que lidiar con una zona de altas presiones e intentar navegar con los vientos del este hasta el final de esta ruta Mauricio con todos sus contrastes y peligros.
La reacción de Francis Joyon: «Mares que nunca he experimentado»
«Estoy contento con doblar esta vez al Cabo de Buena Esperanza, considerando el clima que elegimos, que estaba lejos de ser el mejor. Nos las arreglamos para abrirnos paso hacia las islas de Cabo Verde y atravesar los Doldrums sin retrasarnos. Este fue el primer obstáculo importante que tuvimos que evitar. Luego empujé el barco lo más fuerte posible bajo unas condiciones de navegación que se fortalecían a cada milla navegada. La baja a la que me agarré durante los últimos cuatro días fue muy violenta con vientos constantes de más de treinta nudos, pero lo más importante, con violentas ráfagas y mares muy pesados, algo que nunca he visto. Tuve que pensar mucho para encontrar los ajustes y la configuración correctas para seguir moviéndome rápido sin castigar al barco, que rebotaba por todas partes como una pelota de ping-pong. El IDEC SPORT continúa sorprendiéndome. Con un rizo en la mayor y el J1 izado, puedo navegar con el viento casi pro popa y en mares un poco más tranquilos; vuelvo a unas condiciones más normales. Este rápido cruce del Atlántico Sur estaba lejos de ser fácil. Voy a tratar de mantener este nivel bajo durante los próximos dos días, mientras me dirijo gradualmente hacia el norte. Estoy tratando de encontrar mi camino entre la corriente de Agulhas y los mares muy desagradables que están al sur. Creo que llegaré en unos cinco días, sobre el 8 de noviembre. No paso mucho tiempo al timón, ya que estar en cubierta es extremadamente duro, frío y húmedo. De cualquier manera no hay muchos albatros para ver. Mis condiciones de vida se reducen a lo mínimo. Realmente no he dormido nada en las últimas tres noches, y solo, ocasionalmente, que he logrado calentar un poco de sopa en mi camping-gas».
Saludos y buenos vientos
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