
Giraglia Rolex Cup: El verdadero espíritu de la vela.
El actual defensor del título, en tiempo compensado, es el Swan 42 suizo, Tixwave.
El Esimit Europa 2, de Igor Simcic, ostenta el record de la prueba desde 2012 con un tiempo de 14 horas, 56 minutos y 16 segundos.
La temporada europea Rolex de vela comienza a mediados de junio con la Giraglia Rolex Cup que este año celebra su 63 cumpleaños. La primera etapa de esta Giraglia Rolex Cup se disputará en Sanremo el viernes 12 de junio. Tras finalizar esta primera etapa, la flota se desplazará hasta el puerto de Saint-Tropez donde disfrutarán, desde el domingo 14 y hasta el martes 16 junio, de tres días de intensas regatas costeras. Ya el 17 de junio, se dará la salida a la flota que zarpará para disputar la regata oceánica más antigua del Mediterráneo; una regata de 243 millas desde Saint-Tropez hasta Génova pasando por la Roca Giraglia. La competición es una parte muy valiosa de la asociación de la marca Rolex con la vela. Los valores tan nobles como el deporte y el juego limpio son el punto en común de todos los eventos náuticos de Rolex.

La Giraglia Rolex Cup se ha convertido en un acontecimiento histórico. Tras sus humildes comienzos allá por los años 50, actualmente la regata se ha convertido en un evento de talla internacional acogiendo cada año a más de 200 veleros. El núcleo principal de regatistas está formado por navegantes aficionados franceses e italianos, además de las tripulaciones profesionales. El ambiente en los pantalanes es siempre muy acogedor, las tripulaciones son todas viejas conocidas. La entrega de premios final, donde los ganadores reciben un reloj Rolex junto a los correspondientes trofeos es una gran fiesta, una verdadera demostración del espíritu de la competición.

Saint-Tropez es un destino muy popular entre los navegantes y es el lugar ideal para los tres días de regatas costeras y el inicio de la regata oceánica de la Giraglia Rolex Cup. Este pintoresco refugio de artistas ofrece a las tripulaciones un ambiente de verano agradable y muy relajante, siendo el escenario perfecto para la muy esperada fiesta Rolex de las tripulaciones.
La amistad y la fraternidad.
La regata fue fundada en un pequeño restaurante de París en 1953 por miembros del Yacht Club de France y los hoy, principales organizadores, el Yacht Club Italiano (YCI). La colaboración entre los dos clubes náuticos organizadores siempre ha sido perfecta. Hoy en día, la Société Nautique de Saint-Tropez y la YCI, ambos clubes náuticos socio de Rolex, mantienen esa tradición de amistad y fraternidad. La decisión tomada el año pasado para finalizar la regata en Montecarlo se tomó en consonancia con el espíritu de la regata, contribuyendo el YCI, de este modo, en la inauguración de la nueva sede del Yacht Club de Mónaco. Como socio de ambos clubes náuticos, Rolex apoyó plenamente esta demostración de camaradería y se mostró muy orgulloso de ser partícipe de un momento histórico en la vida de la regata. Este año, la línea de meta de la regata estará situada en la sede del YCI en Génova.
Un hito legendario.
El símbolo por excelencia de la Giraglia Rolex Cup es la propia roca Giraglia, al igual que sucede con otros grandes hitos de las regatas como la Fastnet Rock, Stromboli o el Organ Pipes. La Giraglia es una gran roca escarpada, prolongación norte del Cabo Corse, situado en ‘el dedo de la mano’ de la isla de Córcega. Se encuentra apenas a una milla de la costa, mide 600 metros de longitud, unos escasos 50 metros de ancho y se eleva 60 metros sobre el nivel del mar. Para la flota, esta ‘roca’ señala el punto medio virtual de la regata.
Grandes participantes y grandes hazañas.
Rolex está asociado con esta regata desde 1998. El evento cuenta con una posición internacional muy importante y en la última década ha sido testigo de un aumento en el tamaño de la flota, sobre todo entre los equipos ‘a dos’ y ‘en solitario’. El récord actual está en 220 participantes establecido en el 2010.
El récord de la Giraglia Rolex Cup se ha roto en siete ocasiones. La lista de ganadores incluye barcos que han marcado épocas en el deporte, incluyendo el Stella Polare y el Benbow, dos versiones del Alfa Romeo de Neville Crichton ganador en 2003 y 2008; el Maxi de 100 pies Esimit Europa 2, de Igor Simcic, ganador en cuatro ocasiones y que estableció en el 2012 el último record de la prueba en 14 horas, 56 minutos y 16 segundos.
El actual defensor del título es el Swan 42 suizo, Tixwave. A él le siguen varios equipos intentando ganar la regata en tiempo compensado, barcos entre los 30 y los 52 pies. «Es muy especial poder participar en la Giraglia Rolex Cup este año porque es exactamente igual que hace 40 años en la que participé por primera vez», explicaba el patrón del Tixwave, Bernard Vananty, tras la victoria del año pasado. «Yo tenía 18/19 años. Había mucho viento, navegaba en un barco prototipo y no pude terminar la regata. El año pasado volvimos de nuevo a la regata y acabos segundos en la general, y este año ganamos!». La historia de Vananty es típica y su victoria demuestra el carácter y la competitividad de las tripulaciones, además de como el atractivo de la regata cautiva a los regatistas a lo largo de las generaciones.
Esperar lo inesperado.
Competir en la Giraglia Rolex Cup no requiere el mismo nivel de recursos que una regata de 600 millas, pero la regata en sí es muy intensa y la flota se puede enfrentar a condiciones meteorológicas de todo tipo. La mayoría de las tripulaciones van con el objetivo de terminar dentro de una ventana de 24 a 48 horas, los sistemas de vigilancia utilizados por las regatas más largas son, a menudo, ignorados convirtiéndose la Giraglia en una experiencia de «permanecer despierto». Las condiciones meteorológicas, tanto las clamas como las grandes borrascas, castigan a las tripulaciones. En 1998 sólo cinco barcos de los 78 inscritos completaron la regata debido a una ausencia casi total de viento.
El curso relativamente corto asegura que la flota permanezca más comprimido que en otras regatas oceánicas. Los barcos, a menudo, tienen a sus principales rivales a la vista lo que crea interesantes duelos tácticos. Algunos de los finales han sido espectacularmente reñidos, sobre todo en el 2005, cuando el Black Dragon se coló por delante del Magic Carpet a tan sólo 300 metros de la línea de meta en Génova, terminando finalmente un solo minuto de ventaja.
Saludos y buenos vientos.
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