Juan Sebastián de Elcano… ¡90 años no es nada!

Ha recorrido mares y océanos con más de un millón seiscientas mil millas náuticas navegadas. Ha entrado en 197 puertos de 70 países diferentes.

Antes incluso que los barcos que lo precedieron en su cometido, no cabe duda que los auténticos precursores del “Elcano” fueron los Guardiamarinas, cuya formación es la razón de ser principal y finalidad primaria de este buque. Oficialmente, los Guardiamarinas adquieren esta denominación y condición de “Alumnos futuros Oficiales” con el establecimiento de la Real Compañía de Guardias Marinas en Cádiz en 1717, creada bajo el impulso del intendente Don José Patiño durante el reinado de Felipe V, primer Rey español de la actual Dinastía de los Borbones.

Cabe por tanto a Cádiz, ciudad marinera por antonomasia y cuyos ojos de plata verán por primera vez nacer al Buque Escuela “Juan Sebastián de Elcano” más de 200 años después, el honor de ser la primera en acoger a los primeros Guardiamarinas.

Desde el comienzo las Reales Compañías de Guardias Marinas – la ya mencionada de Cádiz y dos más de nueva creación, las de Ferrol y Cartagena – dieron enorme importancia al adiestramiento práctico de sus alumnos. No en vano, de los ocho años que duraba su enseñanza hasta alcanzar el empleo de Alférez de Navío, seis se cursaban embarcados en los diversos buques de Su Majestad, donde el Comandante y los Oficiales eran sus maestros en la profesión.

Mástiles del Juan Sebastián Elcano © Farolo

Sin embargo, no es hasta 1862 cuando surge el concepto de una unidad destinada exclusivamente a la formación de los futuros Oficiales, fecha en la que la Fragata “Esperanza” – antecedente más remoto del “Juan Sebastián de Elcano” – es destinada para este fin junto con las Corbetas “Villa de Bilbao”, “Santa María” y “Trinidad”. Sustituyó a esta última en 1874 la fragata “Blanca” hasta 1881, y sucesivamente a ésta la “Almansa” y la “Asturias”.

En 1886 empieza a realizar esta labor la Corbeta “Nautilus”, de todos ellos el más emblemático y además predecesor inmediato del “Elcano”. Realizó su primer viaje con Guardias Marinas en 1888 al mando del Capitán de Fragata D. Fernando Villaamil.

En 1910 la “Nautilus” deja de ser buque escuela de Guardias Marinas, y en 1933 se desguaza en La Graña, siendo el último Comandante el Capitán de Fragata D. Manuel de Mendívil Elío, que más tarde se convertirá en el primer Comandante del “Juan Sebastián de Elcano”.

Como consecuencia de la baja de la “Nautilus” en 1910, la Armada se encuentra con un gran vacío funcional. Aunque con su desaparición los Alumnos-Oficiales siguen haciendo sus prácticas en buques en servicio, éstos no cumplen las especificaciones concretas de instrucción que aquel poseía. Había pues, que construir un nuevo buque que fuese útil para tal cometido, y que a la vez emulase la gloriosa circunnavegación de la “Nautilus” en 1892.

Mascarón de Proa “Minerva” © Miguel Ars

Durante el intervalo desde el desguace de la “Nautilus” hasta la entrada en servicio del “Elcano”, los Guardias Marinas navegaron en los cruceros “Carlos V”, “Reina Regente” y más tarde en el “Cataluña” en el que embarcaron conjuntamente Guardias Marinas y Aspirantes.

El proyecto del “Elcano” comenzó a tomar forma en 1923, cuando el 6 de abril el Ministerio de Marina firma un contrato con D. Horacio Echevarrieta y Maruri para habilitar el motovelero “Minerva” como buque de Guardias Marinas. Al año siguiente, un Real Decreto de 30 de junio autoriza a dicho Ministerio a proceder a la renovación de dicho contrato en el sentido de construir un nuevo buque destinado a tal fin.

Palo mesana “Nautilus” © José González Spaudo

El proyecto estaba ya en marcha. Una vez la Armada dio su visto bueno, se dispuso la construcción de un nuevo “Minerva” con arreglo al proyecto del ingeniero inglés de Southampton, Mr. Charles V. Nicholson en los astilleros Echevarrieta y Larrinaga de Cádiz. Su ingeniero y diseñador fue el bilbaíno y director del astillero entre 1921 y 1931 Juan Antonio Aldecoa y Arias. El mascarón de proa y otras tallas del barco fueron encargados al escultor bilbaíno Federico Sáenz Venturini. Para el diseño de las velas se eligió al proyectista inglés Nicholson. Su primer velamen era de lino y se encargó a la fábrica Ratsey & Lapthorne de Gosport, una de las importantes firmas inglesas del momento. Las velas de respeto fueron realizadas por la casa V. Echame de Gijón. Por último, citar que el casco del buque es de hierro y arbola cuatro palos: “Blanca”, “Almansa”, “Asturias” y “Nautilus”, cuyos nombres recuerdan a otros buques escuelas que le precedieron.

Se le colocó la quilla el 24 de noviembre de 1925. Presenciaron el acto el Infante D. Carlos, el General Primo de Rivera, el Capitán General de Cádiz D. Pedro Mercader y otras autoridades. En el transcurso del mismo Don Horacio Echevarrieta expresó al General Miguel Primo de Rivera su deseo de que el barco llevase el nombre de “Juan Sebastián de Elcano”. Éste prometió solicitar dicha petición al Rey Alfonso XIII, prosperando finalmente su propuesta.

Con ese nombre, surgido de una conversación entre el ingeniero constructor y el Presidente del Gobierno, se procedió a la botadura del barco el 5 de marzo de 1927, siendo Madrina Carmen Primo de Rivera, hija del General. Cuatro siglos después de su muerte en 1526, el marino de Guetaria obtenía uno de sus más hermosos homenajes, tras haber realizado la gesta de dar la primera vuelta al mundo entre los años 1519 y 1522.

El precio de coste del barco ascendió en aquella época a 8.189.532,28 pesetas.

Una vez botado, el 19 de abril de 1928 sale a la mar para llevar a cabo lo que sería su primer crucero de instrucción, que desde entonces realizará casi sin interrupción cada año. En los años 1937, 1938 y 1939 no se pudo realizar el viaje como consecuencia de la guerra civil española. Asimismo en el año 1956 y posteriormente en 1978 el buque fue objeto de grandes obras de modernización en el Arsenal de La Carraca y no pudo efectuar navegaciones con Guardias Marinas. Por el contrario, en 1933, 1942, 1943 y 1951 el “Elcano” realizó dos cruceros diferentes en cada uno de esos años. De ahí que en la actualidad coincidan prácticamente el número de cruceros realizados y la edad del barco.

Por otro lado, de septiembre de 2001 a marzo 2002, de julio de 2005 a febrero de 2006, y de mayo de 2011 a marzo de 2012, se han realizado importantes obras de modificación para mejoras de habitabilidad, calidad de vida, cambio de la planta eléctrica y saneamiento de la estructura de la cámara de máquinas.

Hasta el presente año 2017, el “Elcano” ha realizado ochenta y ocho cruceros de instrucción, la mayoría largos, y de éstos, diez vueltas al mundo. La primera de ellas entre agosto de 1928 y mayo de 1929, en sentido contrario al seguido por el galeón “Victoria” -la nave de J.S. de Elcano en la primera vuelta al mundo en 1522-, doblando el cabo de Buena Esperanza, pero no el de Hornos, ya que regresó por el canal de Panamá.

Hay que destacar que en estos noventa años de vida, el “Juan Sebastián de Elcano” ha recorrido mares y océanos con más de un millón seiscientas mil millas náuticas navegadas. Ha entrado en 197 puertos de 70 países diferentes, con un total de 1.148 visitas.

De todos ellos, los más visitados de nuestro país, como era de esperar, han sido Cádiz (provincia donde el buque tiene su base), Marín (como sede de la Escuela Naval Militar) y las dos capitales de las islas Canarias, por ser el archipiélago el punto de partida frecuente previo a adentrase en el Atlántico rumbo a las Américas. De los puertos europeos el más visitado ha sido Lisboa y en el continente americano, Nueva York.

Dotación del Juan Sebastián de Elcano.

La dotación del Buque “Juan Sebastián de Elcano” está compuesta por 196 hombres y mujeres. En total 23 oficiales, 23 suboficiales, 39 cabos primeros, 107 cabos y marineros, y 4 maestros civiles. Todo este personal se ha formado previamente en centros como la Escuela Naval Militar de Marín, la Escuela de Suboficiales de San Fernando, La Escuela de Especialidades de la E.N. de La Graña, y/o la Escuela de Especialidades Antonio Escaño de Ferrol.

© Armada Española

Algunos recién incorporados tras finalizar su formación en las correspondientes escuelas, y otros que sin embargo tienen el honor de llevar muchos cruceros a sus espaldas. Todos juntos forman un gran equipo que hace que el buque cumpla con eficacia sus cometidos tanto en la mar como en puerto. Además de la propia dotación y en número variable de hasta un máximo de 80, hay que citar a los Guardias Marinas que embarcan al inicio de cada crucero de instrucción; los últimos guardiamarinas en embarcar, el pasado 19 de agosto de 2016, fueron los pertenecientes a la 418º promoción del Cuerpo General, 148º de Infantería de Marina y 92ª de Intendencia.

¿Cómo es la vida diaria a bordo?

El Buque Escuela acoge anualmente a las nuevas promociones de Guardias Marinas para continuar a bordo con su plan de estudios vigente. Ellos compaginan en la medida de lo posible su ajetreada agenda diaria, provista de observaciones astronómicas, estudio de las diferentes asignaturas, y diversas conferencias de carácter profesional y cultural, con el día a día de la vida a bordo que abarca diversas actividades comunes con la dotación. Todos ellos se involucran en el tránsito a vela del barco, navegando de puerto en puerto por los lugares más recónditos del mundo y siempre orgullosos de representar nuestra Patria allá por donde pasa.

El barco cuenta con dos aulas/salas de estudio donde los Guardias Marinas reciben una media diaria de cinco horas lectivas con asignaturas tales como Navegación Astronómica, Meteorología, Geografía, Maniobra o inglés, materias de gran importancia y utilidad para un marino, que sin duda les serán de gran provecho profesional.

Independientemente de sus ocupaciones académicas, los Alumnos participan en todas las actividades conjuntas de la dotación, así como en las guardias a bordo que se cubren diariamente por turnos. Esa estrecha convivencia con el resto de la dotación permite a los Guardias Marinas comprender mejor la difícil labor del mando y el liderazgo, aptitud que tendrán que practicar y mejorar constantemente a lo largo de toda su vida profesional.

Características técnicas del Juan Sebastián de Elcano

Desplazamiento: 3.770 Tns.
Eslora: 113,1 m (94,13 m sin el bauprés)
Manga: 13 m
Puntal: 8.68 m
Calado: 7 m
Calado aéreo: 48.7 m
Aparejo: Bergantín-goleta. 20 velas con 3.151 m2 de superficie vélica.
Propulsión: 1 planta con 1 motor diésel DEUTZ MWM TIPO RBV 6M (2.070 CV aprox.) acoplado a un engranaje reductor que mueve la línea del eje. 1 hélice dextrógira de 4 palas y 2,46 m. de diámetro.
Planta eléctrica: 90Kw, con 3 generadores diésel MAN D 2840 LE 401
Velocidad: 16.5 nudos
Autonomía: 1200 mn a 17 nudos – 10500 mn/73 días a 6 nudos
Dotación: 197 hombres
Armamento: 2 Montajes BAZAN RB de 37 mm (para salva de ordenanza), 2 Ametralladoras BROWNING de 12,7 mm. y 2 Ametralladoras MG-1 de 7,62 mm.
Sensores: 2 Radares navegación DECCA BRIDGE MASTER, 2 Giroscópicas SPERRY MK-27, 1 Corredera SAGEM LHS, 2 Sondadores ELAC LAZ (5100 Y 50), 4 GPS (2 LEYCA MARINA MX.420/8, 1 TRIMBLE NAVIGAT. NT 100 Y 1 FURUNO SC-50), 1 Antema AIS SAAB R4.
Otras dependencias y elementos:
Quirófano (Telemedicina).
2 balleneras
2 Rhibs semirrígidas (CORMORAN DSL 730 y BRIO 620)
Sistema ECDIS CONAM NAV/C2.
2 grúas hidráulicas de carga 4 Tn.
4 pescantes (gravedad)

Saludos y buenos vientos.

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