La Seguridad en la Náutica de Recreo; qué hacer durante la navegación.

Trataremos en este artículo de dar respuesta a como actuar durante la navegación con nuestra embarcación de recreo. Qué hacer ante situaciones de abordaje, ante emergencias a bordo como vias de agua, fallo de motor, incendio, etc. Desde el momento en que largas amarras, eres el responsable de la seguridad a bordo de tu embarcación. No dudes en imponer tu autoridad. Adopta una actitud de calma responsable en todas las circunstancias para infundir confianza entre la tripulación e invitados. Mantén un rumbo y velocidad ajustados a las circunstancias de viento y oleaje, velando por la comodidad y la seguridad de todos. La navegación de recreo es una actividad placentera, no una competición ni un sufrimiento.

PELIGRO DE ABORDAJE Y COLISIÓN.

VER Y ESCUCHAR. SER VISTO Y SER ESCUCHADO.

Mantén constante vigilancia visual y radar (si dispones de él) de las aguas en tu entorno y respeta el “Reglamento Internacional para prevenir los abordajes en la mar”, especialmente en los accesos a los puertos y en las proximidades de la costa.

La colisión con un objeto flotante entre dos aguas (troncos, contenedores, cetáceos) no se puede prever, especialmente de noche, y puede desembocar en una peligrosa vía de agua, un vuelco o severos traumatismos. No existen recomendaciones para evitar este tipo de abordaje.

Si observas un objeto a la deriva que puede poner en peligro la navegación, avisa de inmediato a Salvamento Marítimo.

El abordaje con otra embarcación puede ser fácilmente evitado si se mantiene una vigilancia correcta y se respeta el Reglamento. El abrodaje con un buque comercial o de pesca de gran tonelaje es extremadamente peligroso. Debe evitarse a toda costa y sin esperar a que el otro maniobre, aunque estemos en nuestro derecho.

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Qué hacer en caso de abordaje.

– Repasa y memoriza el Reglamento Internacional.

– Hacer todo lo posible para ver (lluvia, rociones, atardecer).

– Hacer todo lo posible para ser visto o escuchado.

– Calcular por estima el rumbo y velocidad de un buque grande.

– Vigilar los ángulos muertos de visión (foque, balón).

– Mantener siempre a una persona en el puente y/o al timón.

– Si navegas a vela, desconfia en que respetarán tu preferencia.

– Si navegas en una embarcación a motor, respeta la preferencia del velero.

– Si es preciso, en un velero, arranca el motor para evitar un abordaje.

– Encender las luces de navegación desde el atardecer.

– Usar el VHF para alertar al buque que nos puede abordar.

– Izar un reflector de radar lo más elevado posible. Preferentemente, los reflectores deberían ser “activos”, del tipo RTE (Radar Target Enhancer). La respuesta de estos aparatos a una señal de radar es más fuerte y consistente. Además, tienen bajo consumo y precio razonable.

Qué no hacer en caso de abordaje.

– Creer que hemos sido vistos o escuchadosdetenerse rápidamente.

– Confiar en que todo el mundo respeta el Reglamento.

– Subestimar la velocidad de un buque grande.

– Navegar por un DST (Dispositivo de Separación de Tráfico) o en Canales sin tomar todas las precauciones para respetar a los grandes buques.

Si navegas cerca de la costa, vigila la presencia de las boyas rojas o anaranjadas, que señalan la presencia de un pescador submarino, y a las embarcaciones que muestran la bandera “A” del Código Internacional de Señales indicando la presencia de submarinistas. Deja un resguardo mínimo de 25 metros en torno a la señalización. Vigila con cuidado a windsurfistas, motos de agua, artes de pesca fondeados y señalizados con boyas (riesgo de enganches en la hélice o timón), y a embarcaciones de pesca con navegación restringida.

ANUNCIO DE MAL TIEMPO.

En condiciones normales, y tras haber consultado los Boletines Meteo, no deberías verte sorprendido por el mal tiempo en plena navegación, salvo en el caso de largas travesías.

– Prepara la embarcación para soportar el mal tiempo, trincando todo lo que puede moverse y despejando la embarcación de objetos sueltos. Comprueba que las escotillas y tambuchos están perfectamentecerrados, especialmente los de proa.

– Obligua a todos a abrigarse más y ponerse el chaleco salvavidas.

– Mantén en cubierta el imprescindible número de personas, alojando al resto en el interior de la cabina y sentados. Haz uso de los arneses (si los llevas).

– Ajusta la velocidad y el rumbo a las circunstancias.

– Avisa a todos, con antelación, de la llegada de olas más grandes y de los cambios de rumbo y velocidad.

– Para moverte en cubierta, inclina el cuerpo hacia el interior de la embarcación, siempre asido a un punto resistente y desconfiando de los candeleros. No dudes en avanzar a cuatro patas.

EMERGENCIAS.

Los problemas en la mar deben ser resueltos con sentido común, sin pausas y con imaginación. Lo primordial es evaluar el alcance y consecuencias del problema, comprobar si hay otras embarcaciones en las proximidades y valorar rápidamente si puedes solucionar la situación por tus propios medios.

VÍAS DE AGUA.

Las embarcaciones de recreo tienen poco calado y sentinas de reducida capacidad que se llenan con rapidez. ¿Qué hacer si descubres agua a bordo?

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Primeramente, pruebe el agua. Si es dulce, es que tienes una fuga en el depósito de agua potable y puedes relajarte. Si es salada y caliente, procede de la refrigeración del motor. Busqua la fuga.

SI ES SALADA Y FRÍA, TIENES UNA VÍA DE AGUA. LOCALIZA INMEDIATAMENTE EL ORIGEN YA QUE PUEDES PERDER LA EMBARCACIÓN.

Las vías de agua pueden proceder de varias partes del barco:

– De la cubierta, a causa de filtraciones (por mal mantenimiento) o una escotilla mal cerrada. No es grave, mientras no afecte al circuito eléctrico o a los equipos de navegación.

– De un agujero en el casco, como consecuencia de una colisión o una varada.

– De la pérdida de estanqueidad de válvulas de fondo, de prensa estopas (*) o de pasa cascos bajo la línea de flotación.

– del reflujo de agua a través de las evacuaciones del aseo o fregadero.

(*) Es normal que los prensa estopas desprendan algunas gotas de aceite.

SI DESCUBRES AGUA EN LA SENTINA:

Pon en marcha de inmediato todas las bombas de achique. No apagues el motor, ya que las bombas eléctricas consumen mucha batería y pueden descargarla en minutos. Designa a un tripulante a bombear con la bomba manual y el resto a achicar con los baldes. Para reforzar el trabajo de las bombas de achique, suelta la toma de agua de mar de refrigeración del motor, obtura o cierra el paso y haz que succione el agua embarcada. Pon de inmediato rumbo a puerto.

SI ENCUENTRAS LA VÍA DE AGUA.

Si está en el casco, intenta taponarla desde el interior con ropas o cojines y mantén apretado el cierre. Si navegas en un velero, también puedes tratar de disminuir el caudal de entrada utilizando una de las velas (foque) desde el exterior, pasada bajo el casco y tensándola de banda a banda.

Si una válvula o un pasa cascos falla, cierra o coloca un espiche cónico de madera a la medida. Si la vía es pequeña, aplica pasta reparadora capaz de actuar(polimerizar) bajo el agua.

PREVENCIÓN

– Cierra las válvulas que no utilices.

– No consientas filtraciones desde la cubierta al interior.

– Asegura la estanqueidad de portillos y escotillas.

– Fija el ancla para que no golpee el casco.

– Fija fuertemente las baterías y todo el material pesado.

– Jamás permitas agua en la sentina.

Si no puedes detener la entrada de agua, haz una llamada de socorro. En la espera de ayuda, aumenta la flotabilidad vaciando el depósito de agua dulce al mínimo imprescindible y arrojando peso inútil por la borda. Prepárate para abandonar la embarcación, pero espera hasta el último minuto.

UNA EMBARCACIÓN MEDIO HUNDIDA ES MEJOR LUGAR PARA ESPERAR AYUDA QUE UNA BALSA, SE DEBE PASAR A ÉSTA, CUANDO EL HUNDIMIENTO ES INMINENTE.

AVERÍA DEL MOTOR.

Una de las emergencias más habituales entre las embarcaciones de recreo a motor es la parada de la máquina. Quedarse sin máquina, y como consecuencia sin gobierno, puede ser muy peligroso con mal tiempo o cerca de la costa. Sin mencionar la falta de combustible o los enganches de la hélice con objetos flotantes, los principales motivos de la parada suelen ser el bloqueo del filtro de combustible y el calentamiento excesivo de la máquina. En consecuencia:

– Usa siempre combustible de calidad y no apures el contenido del depósito para que no entre suciedad en el circuito.

– Intercala más de un filtro en el circuito de alimentación de combustible.

– Lleva a bordo varios filtros de combustible ya que puedes tener que cambiarlos varias veces.

– Si el escape emite mucho humo, el motor está recalentado.

– Lleva a bordo una caja de herramientas con varios filtros de combustible, llaves de diferentes medidas, destornillador, alicates, linterna estanca y pilas de repuesto, navaja inoxidable, abrazaderas para manguitos, líquido sellador (epoxy) y cinta autoadhesiva (cinta americana) de alta resistencia para reparar manguitos.

HACER UNA LLAMADA DE SOCORRO.

CANAL 16 VHF (VOZ) – CANAL 70 VHF EN LLAMADA SELECTIVA DIGITAL (LSD).
FRECUENCIA 2.182,5 KHZ EN ONDA MEDIA (OM) O EN BLU (BANDA LATERAL ÚNICA).
RECUENCIA 2.187,5 KHZ EN LSD.

Utiliza siempre los procedimientos internacionales reglamentados para hacer una llamada de socorro. Sólo así tendrás la seguridad de que tu llamada es escuchada y que será atendida por los servicios de salvamento o por embarcaciones próximas que permanecen a la escucha. Recuerda que la valoración del tipo de emergencia y su gravedad es responsabilidad del patrón de la embarcación. Las llamadas pueden ser de Socorro – Urgencia – Seguridad.

Llamada de socorro DISTRESS – MAYDAY: La vida de uno o de todos los miembros de la tripulación se encuentra en peligro inmediato.

Tiene prioridad absoluta sobre todos los demás tráficos radio. Los buques y embarcaciones en la zona deben acudir en ayuda, acusar recibo e incluso hacer a su vez una llamada MAYDAY – RELAY (Medé – Relé) para garantizar que la llamada es recibida por los servicios de salvamento.

Actuación: Si dispones de unos minutos y no necesitas abandonar la embarcación de inmediato.

– Si tu embarcación está equipada para utilizar el Sistema Mundial de Socorro y Seguridad Marítimos (SMSSM), según las zonas de navegación, pulsa brevemente el botón DISTRESS (color rojo) en tu equipo de Llamada Selectiva Digital. Se da por hecho que el equipo está sintonizado en la frecuencia o canal adecuados (Canal 70 de VHF – frecuencia 2.187,5 kHz de OM).

– La simple pulsación emite una señal de socorro. Si el equipo está conectado con el GPS, enviará tu posición. Si el equipo está así programado, enviará su identificación. Si el equipo está puesto en la hora correcta (UTC), enviará la hora exacta de la emisión.

– En todo caso, la pantalla del equipo te mostrará un menú con hasta 12 diferentes opciones sobre la “naturaleza del peligro” (incendio, colisión, vía de agua, naufragio, sin gobierno, etc.).

– También te ofrecerá la posibilidad de validar o rectificar tu posición y la hora.

– Selecciona el dato adecuado en el teclado y valida con la tecla Enter.

– Pulsa el botón DISTRESS otra vez durante al menos 5 segundos. En pantalla aparece el mensaje completo y la alerta se transmitirá.

Espera un acuse de recibo en el mismo Canal o frecuencia con el que se emitió la llamada de socorro. Si tarda en llegar, repite las operaciones anteriores. Cuando llegue el acuse de recibo, prepárate para emitir un MAYDAY de voz por el Canal 16 de VHF.

No confíes exclusivamente en la llamada selectiva digital. Quienes han recibido tu llamada de socorro esperan esucharte.

Selecciona el canal 16 de VHF y diga:

– MEDÉ, MEDÉ, MEDÉ (Mayday, Mayday, Mayday).

– Aquí… (nombre de la embarcación, o el indicativo de llamada o el MMSI – repetido tres veces seguidas).

– Posición… (di las coordenadas).

– Tenemos… (describe con precisión y concreción la naturaleza del peligro).

– Pedimos asistencia… (di el tipo de asistencia que necesitas).

– Añadir otra información… (personas a bordo, descripción de la embarcación).

– Aquí… (nombre de la embarcación, o indicativo). TERMINADO.
Llamada de urgencia DISTRESS – PAN-PAN. La embarcación o una persona se encuentran en dificiltades, pero no existe riesgo inmediato para la vida.

Si utiliza LSD, sintoniza el Canal 70 o 2.187,5 kHz. En el Menú de llamadas, selecciona “Llamada de Urgencia”. En el submenú, escoge el destinatario (todas las Estaciones, Área geográfica concreta o Estación determinada). Para transmisión de voz, selecciona el canal 16 de VHF o frecuencia 2.182 kHz y di:

– PAN-PAN PAN-PAN PAN-PAN.

– Llamada a todas o a una concreta estación.

– Aquí… (nombre de la embarcación, o indicativo de llamada o el MMSI – repetido tres veces seguidas).

– Posición… (di las coordenadas).

– Tenemos. (describe con precisión y concreción la naturaleza del peligro).

– Pedimos asistencia. (di el tipo de asistencia que necesitas).

– Añadir otra información. (personas a bordo, descripción de la embarcación…).

– Aquí… (nombre de la embarcación o indicativo) TERMINADO.

Llamada de seguridad DISTRESS SECURITÉ. Informa sobre una amenaza para la seguridad de la navegación o importante desde el punto de vista meteorológico.

– Selecciona la “Llamada de Seguridad” y actúa como en el caso anterior, diciendo:

– SECURITÉ , SECURITÉ, SECURITÉ.

– Aquí… (nombre de la embarcación, o indicativo de llamada o el MMSI – repetido tres veces seguidas).

– Paso al Canal… (seleccionar un Canal de trabajo para dejar libre el Canal 16 lo antes posible).

– Aquí… (volver a decir el nombre de tu embarcación).

– Seleccionar en el equipo el Canal elegido y decir:

– SECURITÉ SECURITÉ SECURITÉ.

– Aquí… (volver a decir el nombre de tu embarcación).

– Transmitir el mensaje de Seguridad.

– Aquí… (volver a decir el nombre de tu embarcación) TERMINADO.

Recuerda que los equipos CB (Banda Ciudadana) no son escuchados por los servicios de salvamento.

SEÑALES VISUALES DE SOCORRO.

Útiles para distancias cortas (bengalas de mano) y distancias medias (cohetes, botes fumígenos), los medios pirotécnicos son peligrosos y pueden causar quemaduras. Si tienes que emplearlos sigue estas recomendaciones:

– Lee atentamente las instrucciones de uso.

– Ensaya previamente los movimientos que vas a hacer.

– Manipúlalos con guantes o trapos.

– Lanza o enciende siempre a sotavento, con el brazo alargado por fuera de cubierta, la bengala prácticamente vertical y alejado de otras personas.

– En el caso de botes fumígenos, lánzelos enseguida al agua.

– Usa el material con moderación y solamente cuando tengas la certeza de que puedes ser avistado desde otra embarcación o la costa cercana, ya que dispones de contadas unidades.

CÓMO ACTUAR ANTE LAS EMERGENCIAS.

¡HOMBRE AL AGUA!

Posiblemente, la caída accidental al agua de un tripulante durante la navegación es una de las peores emergencias. También es una de las más peligrosas, porque en el 50% de los casos tiene trágicas consecuencias. Las caídas accidentales al agua se producen con mayor frecuencia en las embarcaciones a vela que en las de motor. La prevención es indispensable.

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– Desplázate con cuidado por cubierta y empleando los equipos de seguridad a nuestro alcance. No te fíes de los candeleros.

– Si no dispones de aseos, ten mucho cuidado si decides hacer tus necesidades por la borda.

– En veleros, mucho cuidado con los movimientos de la botavara.

SIEMPRE: UNA MANO PARA LA EMBARCACIÓN Y LA OTRA PARA TÍ MISMO.

A pesar de todas las precauciones, la totalidad de la tripulación tiene que estar preparada para enfrentarse al problema.

¿Qué hacer en caso de hombre al agua?

– Grite ¡hombre al agua!

– Lanza aros salvavidas, percha IOR, bote fumígeno, luz flotante (de noche)…

– Arroja al agua todos los objetos flotantes que encuentres (defensas, chalecos…) y cuéntalos para luego recogerlos.

– Si dispones de Chart-plotter, pulsa el botón MOB (Man Over Board).

– Detén de inmediato la máquina de la embarcación para no causar daños con la hélice. Si el náufrago lleva arnés puede ahogarse al ser remolcado velozmente. Arrancar de nuevo.

– Si estás solo, no abandones el puente.

– Designa a una persona que no pierda de vista al náufrago ni un sólo segundo y sin parpadear. No distraerle bajo ningún concepto y pasarle unos prismáticos. El náufrago puede alejarse de nosotros hasta 200 metros por minuto.

– Anota cuanto antes las coordenadas, hora y minuto, rumbo y velocidad en el momento de la caída.

– De noche, lanza un cohete con paracaídas para iluminar el lugar.

– Haz una llamada de urgencia PAN-PAN.

– Si pierdes de vista al náufrago, pulsa el botón Distress de la LSD y envía un MAYDAY.

– Organízate para realizar un salvamento.

¿Qúe no hacer en caso de hombre al agua?

– Saltar al agua en su busca, sobre todo sin chaleco y sin estar sujeto por un cabo a la embarcación porque habrá dos náufragos en lugar de uno.

– Perder de vista al náufrago.

– Titubear en pedir ayuda.

– Abandonar la búsqueda demasiado pronto.

En embarcaciones a motor, la llamada maniobra de Boutakow sirve cuando se ve que un náufrago cae al agua, y se quiere volver rápidamente a la situación de caida.Permite deshacer el rumbo anterior y tratar de regresar a la zona, aunque hay que contar con la deriva del náufrago y con las corrientes. Cómo es esta maniobra?:

– Vira momentáneamente 70º a la banda de la caída al agua.

– En cuanto te estabilice en el nuevo rumbo, vira 180º a la banda contraria, estabiliza el rumbo y avanza.

– En su caso, navegua en zigzag sobre ese rumbo y siguiendo los objetos que arrojaste. Como éstos se desplazan con el viento más deprisa que el náufrago, busca a barlovento de ellos.

– En embarcaciones a vela, virar y aproarse al viento hasta ponerse a la capa. La embarcación derivará hacia la supuesta posición de la caída. Si navegabas de empopada, resulta más complicada la maniobra. Arría las velas y arranca el motor.

Si eres tu quien cae al agua:

– No intentes nadar.

– No te dejes dominar por el pánico.

– Pónte en posición fetal.

– Sujétate a todo lo que pueda flotar.

– No pierdas de vista la embarcación.

– Haz señales.

Recuperar un náufrago desde el agua es muy complicado, sobre todo con mal tiempo. Puede estar aturdido y fatigado y no podrá subir a bordo por sí mismo. Cuando llegues a su costado, sujeta al náufrago con un cabo antes de intentar izarlo. Bote el “auxiliar” o incluso la balsa salvavidas si es necesario.

SI RESUELVES EL PROBLEMA, AVISA INMEDIATAMENTE A SALVAMENTO MARÍTIMO PARA QUE DESMOVILICE LOS MEDIOS ACTIVADOS CON TU LLAMADA DE SOCORRO.

BOW RIDING.

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Literalmente traducido como “cabalgar en proa”, consiste en sentarse sobre cubierta, en la misma proa, con las piernas colgando al exterior y con la embarcación en marcha. Cualquier sacudida, como el cruce con una estela, una ola más grande o un cambio brusco de rumbo o velocidad, puede provocar una caída al agua en el peor de los lugares. En apenas un segundo, el náufrago pasa bajo la quilla y se enfrenta a la hélice. El accidente suele tener graves consecuencias. Prohíbe terminantemente el “Bow riding” en tu embarcación.

BAÑOS EN MAR ABIERTO.

Si decides bañarte desde una embarcación en mar abierto o lejos de la costa toma todas las precauciones porque regresar a cubierta puede ser muy complicado. Prevé una escala para subir, deja un cabo en el agua para asirte y deja siempre a una persona responsable a bordo. Si estás solo, deberías renunciar al baño.

INCENDIO.

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Después de ¡Hombre al agua!, sufrir un incendio en medio de la mar es una emergencia grave que puede conducir al abandono de la embarcación en corto plazo. Como las embarcaciones modernas se fabrican con abundantes plásticos, al arder generan humos tóxicos. Generalmente, el incendio es consecuencia de un mantenimiento defectuoso o de errores humanos. Las principales fuentes de incendio son:

– El circuito eléctrico: cables recalentados por exceso de carga, enchufes oxidados, fusibles sobre dimensionados o inadecuados.

– El motor: recalentamiento, fugas de combustible, trapos manchados con hidrocarburos en el compartimento del motor.

– La batería: fumar o encender un mechero mientras se verifica el nivel del electrolito: ¡riesgo de explosión!

– La cocina: fugas de gas, calentar aceites (nunca freír a bordo).

– El material inflamable: combustible, pinturas, disolventes, grasas… almacenados cerca de fuentes de calor.

– Los fumadores: cigarrillos mal apagados, colillas arrojadas por una escotilla, fumar en la litera, fumar en la cocina…

¿Qué hacer ante un incendio?

– Si ves que eres incapaz de apagar el fuego, haz una llamada de socorro.

– Para el motor o arria las velas.

– Larga un ancla flotante para que el humo se aleje a sotavento.

– Identificar el foco del incendio.

– Corta el gas y la energía eléctrica.

– Alejar del fuego todo material inflamable.

– Colocarse los chalecos salvavidas y subir todos a cubierta.

– Mantener alejados del fuego la balsa salvavidas y la radiobaliza.

– Localizar y recuperar todos los extintores.

– Cerrar todas las escotillas, puertas y tomas de aire para no alimentar el fuego con más oxígeno.

– No entrar en un compartimento lleno de humo y evitar respirarlo.

– Romper puertas o mamparos si necesita llegar hasta el posible foco.

– Luchar contra el fuego con extintores, mantas o baldes de agua (el agua solamente sobre fuegos secos papel, madera, tejidos).

Recuerde que la carga de los extintores dura poco y debes aprovecharla. Ataca la base del fuego, no las llamas. Para protegerte, lleva ropa ignífuga (lana), guantes, calzado fuerte y un pañuelo húmedo sobre el rostro. Si el fuego escapa de control, abandona de inmediato la embarcación.

OTROS TIPOS DE EMERGENCIAS.

TOMAR REMOLQUE.

Si has solicitado remolque por cualquier motivo, antes de que llegue la ayuda debes saber dónde hacer firme el cabo de remolque que vas a recibir. Elige el punto, o puntos, más fuertes. Siga fielmente las instrucciones de Salvamento Marítimo y colabora en todo momento con los profesionales. Amarra el remolque que te entreguen mediante un nudo que pueda ser deshecho bajo tensión y manténte lejos de la estacha mientras eres remolcado. Puede soltarse y actuar como un látigo.

SOLIDARIDAD.

La solidaridad y la ayuda mutua en la mar es una regla universal entre marinos. A menudo, el socorro prestado por buques y embarcaciones es la forma más rápida de asistencia, cuando no la única posible, en medio del océano y lejos del alcance de los servicios de salvamento. De ahí la obligación de mantener la escucha permanentemente en los Canales y frecuencias de socorro.

Si escuchas por radio una llamada de socorro o avistas señales, dirígete de inmediato hacia la posición de la embarcación con problemas. Retransmite una llamada de socorro “Mayday-Relay” (Medé-Relé) de forma reglamentaria. Contacta con Salvamento Marítimo y atiende sus instrucciones. De la rapidez de tu reacción pueden depender vidas humanas.

Si recibes un mensaje de socorro en LSD no envíes un acuse de recibo (Acknowlegement). Sólo debe hacerlo un centro coordinador.

Ten especial precaución ante las siguientes situaciones:

– Si te solicitan un remolque, cerciórate de que dispones de medios materiales y de potencia motor. Dar y tomar remolque es una maniobra arriesgada, sobre todo con mal tiempo.

– Abarloarse a otra embarcación para hacer un transbordo de tripulantes, es muy peligroso si hay oleaje. Valora el riesgo. Si es necesario, recoge los náufragos desde el agua botando una balsa salvavidas o el bote auxiliar.

– Si avistas una embarcación con emigrantes irregulares, analiza el riesgo que corren, haz una llamada de socorro o de urgencia y obedece las instrucciones que te den desde el Centro de Coordinación de Salvamento. No intentes abarloarte a la “patera” y efectuar un transbordo, ya que es extremadamente peligroso para la seguridad de todos los involucrados. Si hay personas en el agua, arroja hacia ellos chalecos, aros salvavidas y todos los medios de flotación de que dispongas a bordo. Manténte en las proximidades y espera la llegada del rescate.

FONDEAR.

La maniobra de fondeo del ancla es delicada porque debe garantizar que la embarcación no se desplace. Indaga la naturaleza de los fondos previamente y prevé una longitud mínima de cadena tres veces la profundidad o cinco veces la eslora de la embarcación. Una vez fondeado, comprueba con marcas en la costa que la embarcación no garrea y que el posible borneo no encuentra obstáculos. Si la embarcación supera los 9 metros de eslora, lleva a bordo dos anclas.

Para la maniobra de fondeo utiliza guantes y calzado resistente en la maniobra. ¡Aleja a los menores!

ALQUILAR UNA EMBARCACIÓN.

La extendida modalidad de alquilar una embarcación de recreo (charter), sobre todo sin contratar tripulación profesional, encierra riesgos que es necesario conocer. El primero es que embarcamos en un buque desconocido.

¿Qué hacer ante esta situación?

– Utiliza empresas reconocidas y fiables que garanticen una embarcación perfectamente arranchada, documentada y pertrechada con todos los elementos de seguridad obligatorios.

– Actúa como si fuera tu propia embarcación, poniendo en práctica todos los consejos y recomendaciones enumerados anteriomente y con mucha mayor exigencia.

– Comprueba la validez del seguro y que éste cubre todas las emergencias y contingencias para los tripulantes y la propia embarcación.

– Denuncia ante el arrendador las deficiencias que encuentres, sobre todo en materia de seguridad. No dudes en desistir del alquiler si no quedas satisfecho y en alertar a la autoridad marítima para que remedie las carencias encontradas, ya que puedes estar ayudando a salvar la vida de futuros y menos exigentes arrendadores.

ANTE CUALQUIER EMERGENCIA PERMANECE SOBRE LA EMBARCACIÓN O EN SUS PROXIMIDADES EN ESPERA DE LA AYUDA. SERÁ MÁS FÁCIL LOCALIZARTE. NO INTENTES GANAR LA COSTA A NADO SI NO TIENES LA SEGURIDAD DE ALCANZARLA, SEGURAMENTE ESTÁ MÁS LEJOS DE LO QUE PARECE.

ABANDONO DEL BUQUE. LA ÚLTIMA OPCIÓN

Abandonar la embarcación es una decisión difícil y arriesgada porque puede hacerse en condiciones desfavorables y peligrosas. Es una última decisión que debe meditarse mientras quede esperanza de que la embarcación siga a flote.
Algunos abandonos pueden ser muy precipitados, en plena noche y con mal tiempo. Es necesario estar preparado, física y anímicamente, así como entrenar a la tripulación para esa desagradable eventualidad.

¿Qué hacer?

– Prepararse con antelación.

– Detener completamente la embarcación.

– Hacer una llamada de socorro y activar la radiobaliza manualmente.

– Ponerse ropa de abrigo, chalecos salvavidas o traje de supervivencia (si se tiene).

– Agruparse de dos en dos y reunir el material que queremos llevar. Atención a las mochilas personales de abandono.

– De noche, que cada persona disponga de una luz.

– Amarrar a bordo la driza de la balsa salvavidas antes de lanzarla al agua.

– Volver a leer las instrucciones de la balsa y lanzarla.

– Tirar de la driza para que la balsa se infle automáticamente. Si no funciona el mecanismo, tendrá que subirla a bordo e inflarla manualmente.

– Embarcar por parejas, sin mojarse y sin saltar, suavemente para no dañar la balsa, si es posible. Cuando estén todos a bordo, embarcar el material y sujetarlo bien.

– Llevar consigo la radiobaliza.

– Cortar la driza en el último momento (deberías tener una navaja en el bolsillo).

– Acomodarse a bordo, buscando el equilibrio para no volcar.

– Distribuir pastillas contra el mareo.

– Achicar y mantener seca la balsa. Usar las esponjas de la balsa.

– Verificar periódicamente el inflado de la balsa y el estado de las válvulas.

– En la balsa, según su categoría, se encuentra una bolsa de supervivencia.

SUBIR A LA BALSA DESDE EL AGUA.

Si te ves obligado a saltar al agua, házlo de pie, con las piernas y rodillas juntas, sujetando el chaleco y tapándote la nariz. Mantén a toda la tripulación agrupada. La balsa puede haberse volteado y necesitarás colocarla correctamente.

Subir a una balsa desde el agua, con el engorro del chaleco, el viento y el oleaje, requiere cierta destreza, esfuerzo físico y la colaboración de todos.

Si no dispones de balsa, no se destrinca o está pinchada.

– Salta al agua y no intentes nadar. Si tienes que hacerlo, házlo de espaldas.

– Lleva contigo la radiobaliza.

– Mantén agrupada a toda la tripulación.

– Súbete a cualquier objeto flotante para reducir la hipotermia.

Para voltear una balsa, hay que colocarse a sotavento y subir sobre la botella de aire comprimido. En otra posición, la botella puede golpear la cabeza de un náufrago. Tirar de las cinchas que cruzan la parte inferior de la balsa, mientras otros náufragos levantan desde barlovento.

SUPERVIVENCIA EN EL MAR.

La espera de un rescate a bordo de una balsa o a flote, suele desencadenar miedo, impotencia, culpabilidad, negación de la evidencia o irritación. Pero ninguno de estos sentimientos aporta soluciones. El patrón responsable de la seguridad de la embarcación debe saber escuchar, tranquilizar y ayudar a los más débiles con una actitud positiva y conservando la sangre fría.

Revisa el material de supervivencia incluido en la balsa y recuerda que se puede sobrevivir durante más de 100 días a la deriva. Los peores enemigos del náufrago son la hipotermia, la deshidratación, la fatiga y el sueño.

DESHIDRATACIÓN.

La deshidratación es progresiva y reversible. Para prevenirla:

– Beber agua dulce.

– A bordo de una embarcación a la deriva, procurar destilar agua dulce a partir de agua de mar.

– Evitar la sudoración y mantenerse a la sombra.

– Evitar el mareo y los vómitos.

– Nunca beber agua de mar, porque suele producir vómitos y diarrea que incrementan la deshidratación.

HIPOTERMIA.

Por debajo de los 37,5ºC de temperatura corporal aparece la hipotermia. Para prevenirla es necesario abrigar las zonas de mayor pérdida de temperatura: cabeza, cuello, axilas e ingles, evitar la humedad y permanecer hidratado. En el agua, el náufrago no debe nadar, sino adoptar la postura fetal y flotar abrazado a sus compañeros. Los primeros síntomas de la hipotermia son escalofríos incontrolados, pérdida de destreza manual, destemplanza y apatía.

Tratamiento de la hipotermia.

– Trasladar al afectado horizontalmente y evitar los golpes.

– Quitar toda la ropa mojada y secar sin frotar, especialmente las extremidades.

– No dar a beber alcohol.

– Abrigar a la víctima a resguardo del viento.

– Si el náufrago está inconsciente, hacer una llamada de socorro.

RESCATE MEDIANTE HELICÓPTERO. EVACUACIÓN.

El rescate por helicóptero de la tripulación, o la evacuación de uno de sus miembros, es una maniobra arriesgada. Los profesionales de Salvamento Marítimo utilizan los medios más avanzados y se ejercitan semanalmente para este tipo de operaciones (Hi- Line), tanto de día como de noche.

– No te impacientes aguardando la llegada. Los helicópteros vuelan a relativamente baja velocidad.

– Antes de la llegada del helicóptero, contacta con sus tripulantes por el Canal 16 de VHF y atiende a su información e instrucciones.
– No deje dudas pendientes de aclarar con ellos, porque cuando lleguen habrá mucho ruido y no podrás escuchar bien.

– Todas las personas a bordo deben ponerse el chaleco salvavidas. Pueden ordenarles que lancen la balsa salvavidas y suban a ella o bien que salten por la borda (uno a uno, para no esperar en el agua y evitar hipotermia) para ser rescatados desde el agua (uno a uno) por el rescatador/nadador. En ese caso, recoge la documentación más imprescindible (no pienses que te izarán con tus maletas).

– Si estás en un velero, arría las velas y arranca el motor.

– Despeja la cubierta de todo el material y equipos que puedan salir volando. Si puedes navegar a motor, seguramente te dirán que mantengas un rumbo y velocidad constantes. Al timón, no te distraigas con las evoluciones del helicóptero.

Si te encuentras en una balsa salvavidas, active el RESAR (si lo tienes), use el VHF portátil (si lo tienes) para guiarlo usando la técnica de las horas en un reloj y siempre desde el punto de vista del helicóptero, enciende una bengala, haz señales con espejos o lanza un bote fumígeno.

NUNCA LANCES UN COHETE PROVISTO DE PARACAÍDAS CUANDO SE APROXIMA UN HELICÓPTERO. PUEDE CAUSAR UN GRAVE ACCIDENTE.

LA MANIOBRA.

– El helicóptero enviará primero un cable que debes recoger. Pero deja antes que toque el agua, para descargar la electricidad estática.

– A bordo, no amarres ese cable a ningún lugar (¡grave riesgo para el helicóptero!). Manténlo asido con las manos.

– Cuando el nadador/rescatador salga del helicóptero te solicitarán que vires el cable para aproximarle hasta la embarcación. Obedece todas las instrucciones.

– Es posible que no descienda nadie y te envíen un arnés. Deja que contacte con el agua antes de tocarlo y colócatelo. Mantén los brazos pegados al cuerpo o cruzados en el pecho durante todo el izado. Si los levantas, puedes caer desde gran altura.

– Al llegar a la puerta del helicóptero, no toques nada y seapasivo. Déjate introducir a bordo por los profesionales.

MEDIO AMBIENTE MARINO

Disfrutar del mar es entrar en íntimo contacto con un espacio natural que debe conservar intacto. Diversos convenios y regulaciones nacionales e internacionales velan por la conservación del medio marino. El más importante es el Convenio Internacional para prevenir la contaminación por los buques (Convenio MARPOL 73/78) y sus Anexos. Recuerda que algunos residuos, como trapos o restos de cabos, son un peligro en el agua porque pueden engancharse en hélices, arbotantes de hélices, timones y derivas.

¿Qué hacer?

– Llevar a bordo bolsas de basura donde almacenar todos sus residuos.

– Utilizar a bordo los productos menos nocivos o agresivos para el medio ambiente (artículos de limpieza biodegradables).

– Almacenar a bordo en lugar seguro los productos nocivos o peligrosos: combustible, pinturas, disolventes.

– Respetar la fauna marina y las áreas protegidas.

– Avisar a Salvamento Marítimo si observa contaminación en la mar, especialmente si es por hidrocarburos.

– Equipar sus aseos y fregadero con un depósito de recepción y almacenamiento de aguas sucias (Orden de Ministerio de Fomento 1144/2003).

– Al regresar a tierra, seleccionar los residuos y depositarlos en los contenedores temáticos. Si se trata de hidrocarburos (líquidos, envases o trapos impregnados), acudir a la instalación MARPOL del puerto o la más próxima. Si son residuos peligrosos, depositarlos en un Punto Limpio.

– Al fondear, seleccionar bien dónde largar el ancla. No hacerlo nunca sobre praderas submarinas protegidas (Posidonia, Sebadal…).

¿Qué no hacer?

– Arrojar cualquier clase de residuos por la borda. El mar no es un vertedero.

– Descargar las aguas sucias (aseos, fregadero) a menos de 3 millas de la costa (Orden Ministerio de Fomento FOM/1144/2003 – FOM/1076/2006).

– Arrastrar el ancla por el fondo en busca de buen agarre.

– El Anexo V del Convenio MARPOL autoriza el vertido de restos de comida a más de 12 millas de la costa (sin bolsa de plástico, evidentemente). Sin embargo, desde el 1 de mayo de 2009, en todo el mar Mediterráneo está prohibido hacerlo a cualquier distancia de la costa.

En el siguiente y último artículo sobre la seguridad en la náutica de recreo abordaremos las recomendaciones a seguir en las distintas actividades náuticas, como el kitesurf, el surf, las motos náuticas, la pesca, etc…

© Salvamento Marítimo.

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