La vida en regata a bordo de un maxi trimarán

En dos días, exactamente a las 13:00 GMT del domingo 4 de noviembre, la flota de la Route du Rhum – Destination Guadeloupe zarpará desde la costa de Saint Malo. La salida de la regata cada vez está más cerca y los patrones climáticos ya están tomando forma. De hecho, cada día que pasa, la regata muestra su verdadera cara y a menos de 72 horas para que tomen la salida los 123 navegantes en solitario, los últimos pronósticos indican un primer tramo muy difícil después de una salida de Cap Fréhel rápida pero lluviosa.

Compitiendo en la categoría Ultime a bordo del Maxi Edmond de Rothschild, Sébastien Josse se está metiendo poco a poco en modo regata. En los pantalanes de Saint Malo, los gigantes impresionan y captan toda la atención de los aficionados por sus enormes dimensiones, por lo que esta es la oportunidad perfecta para descubrir un poco más sobre la vida a bordo en estos monstruos de carbono y el compromiso físico que requieren de un navegante solitario.

© Yann Riou / Gitana S.A.

La medida de 32 por 23 metros, la superficie de cubierta más la de la cabina equivale a casi tres pistas de tenis, el espacio dedicado a hacer vida a bordo del Maxi Edmond de Rothschild, ni siquiera representa el 5% de toda la superficie. La cabina del patrón es minimalista, y se sitúa a lo largo de la bañera y a su mismo y que recuerda mucho al fuselaje de avión. Este espacio habitable aerodinámico diseñado entre el gabinete de diseño del Gitana y el propio Sébastien Josse, es sumamente económico sobre todo, con un único objetivo en mente: reducir la resistencia al viento y optimizar la aerodinámica de la embarcación a través del ‘efecto suelo‘ , tan familiar y conocido en la Fórmula 1. Aunque el área de los trampolines es de 210 metros cuadrados, y los elementos aerodinámicos superan los 60 metros cuadrados, el espacio destinado al patrón se limitará esencialmente a ‘solo’ 6 metros cuadrados para su cabina, – ¡más pequeño que el trastero de tu piso! – y 18 metros cuadrados en la bañera. Naturalmente, estas cifras no tienen en cuenta la altura mínima de 1.80 m dictada por las buenas normas de arquitectura, porque este margen de altura no existe a bordo del Maxi Edmond de Rothschild.

Al aire libre 24 horas al día, los siete días de la semana.

Sébastien Josse no se siente ofendido por este hecho, más bien, todo lo contrario: “estamos centrados en optimizar todo lo fundamental, es decir, operar con los foils y simplificar las maniobras y el pilotaje de la embarcación, todo lo cual influye en la conducción de la embarcación. Desde su botadura en julio de 2017, no le tocamos a la ergonomía de mi cabina, excepto para instalar un asiento de guardia“. Añade:” La Route du Rhum durará alrededor de seis días, así que esto está bien como está! Ya sé que voy a vivir al aire libre las 24 horas del día, los 7 días de la semana, y casi nunca entraré en la cabina”.

© Yann Riou / Gitana S.A.

Sin embargo, a través del ojo de buey de la escotilla lacada en blanco, se puede ver una gran pantalla de ordenador con ‘vistas al mar’, un asiento moldeado en fibra, una pequeña litera a estribor, una pequeña cocina y finalmente unos grandes bolsillos de tela para almacenaje de material entre los que se encuentran un juego de cubiertos, cepillo de dientes, las inseparables y esenciales linternas y algunas herramientas. Es totalmente inútil buscar una toma de agua, ¡no hay! Para ser claros, y si el clima lo permite, el navegante solo necesitará calentar los platos especialmente diseñados según sus deseos por Julien Gatillon, chef con 2 estrellas Michelin del restaurante Le 1920 en Megève. El resto del tiempo, Sébastien Josse está protegido bajo la cubierta de la bañera con las barritas energéticas, el agua y las bebidas a su alcance… similar a la famosa Solitaire du Figaro. Sin embargo, es de todos conocido que para estos navegantes solitarios, la comodidad está muy por debajo en la lista de prioridades y siempre después de la ergonomía y de la funcionalidad.

Ordenadores y trabajo duro.

La cabina del Maxi, equipada por Ariane y Benjamin de Rothschild, recuerda un poco a la de un avión de pasajeros, a pesar de que es un trimarán gigante con 650 metros de superficie vélica en condiciones a favor de viento. Pantallas de ordenador cerca de la rueda de carbono, un increíble número de controles hidráulicos, winches monstruosos que permiten mover las velas, cientos de metros de cabos y drizas… todos estos elementos están perfectamente organizados al alcance de su mano. El patrón llevará la rueda del timón cuando el clima lo permita y también podrá abrir una de las pequeñas escotillas de techo para asegurarse de tener una vista óptima de las proas de su embarcación. Aunque el buen hacer del hombre de mar y su sentido de la navegación prevalecen junto con la velocidad, el rumbo y los ángulos con respecto al viento y a la cartografía seguidos por el piloto automático, el patrón del Maxi Edmond de Rothschild mantiene un control total y constante del barco utilizando tres indicadores a bordo y un gráfico base para controlar los picos de carga, el nivel de la batería, las tensiones y también la distorsión de la estructura.

© Yann Riou / Gitana S.A.

En esta máquina altamente compleja, los esfuerzos a realizar en una navegación en solitario son colosales. Por ejemplo, la compresión en el pie del mástil es de 65 toneladas, mientras que uno de los winches primarios puede soportar cargas de hasta 9 toneladas. Y tener estos datos y cifras detallados día y noche es absolutamente esencial para navegar con seguridad a una velocidad muy alta. “Casi no conduzco” explica Sébastien Josse. “Paso la mayor parte de mi tiempo girando los winches porque incluso una pequeña maniobra requiere un esfuerzo físico enorme”. En condiciones normales, una virada por avante requiere alrededor de veinte minutos de esfuerzo mientras mueve las velas, inclina el mástil, levanta un foil y baja la otro … Un cambio de vela también es muy exigente, por supuesto, ya que la génova pesa 150 kilos y la vela mayor 250. “Sin embargo, ese es el precio que se paga en este fabuloso barco volador“, concluye el patrón.

Las principales maniobras en cifras.

En el Maxi Edmond de Rothschild, la anticipación es crucial y la precisión, al igual que la ejecución rápida y la secuencia de las maniobras son muy importantes en términos de rendimiento.

A un ritmo constante, Sébastien completa 60 vueltas de winche en 1 minuto.
Izado de la vela a favor a favor del viento (J0): 45 minutos, o 2-700 vueltas de winche
Virada por avante: 22 minutos o 1.320 vueltas de winche
Virada en redondo: 18 minutos o 1.080 vueltas de winche
Poner o quitar un rizo: 9 minutos o 540 vueltas de winche

Los tiempos incluyen: la gestión y trimado de las velas, así como la gestión y el ajuste de los foils y del aparejo.

Saludos y buenos vientos

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