Maxi Yacht Rolex Cup, homenaje a la precisión

La 29ª edición de la Maxi Yacht Rolex Cup reafirmó el carácter único de un evento cuyos orígenes se remontan a 1980, y que cada año reúne a los mejores ejemplares de la exclusiva raza maxi. Ganaron los equipos que mostraron el mayor nivel de precisión en la ejecución: Topaz en clase Supermaxi, Grande Orazio en Maxi, MOMO en el Rolex Maxi 72 Worlds, Lyra en Wally, SuperNikka en Mini Maxi Grupo 1 y H2O en Mini Maxi Grupo 2.

Las cinco jornadas de competición de la Maxi Yacht Rolex Cup 2018 pusieron a prueba la preparación, habilidad y determinación de sus participantes, tres constantes en los cerca de 40 años de historia del evento. El campo de regatas de Porto Cervo y el Archipiélago de La Maddalena, en la costa nordeste de Cerdeña, hizo honor a su fama y proporcionó los ingredientes perfectos para una nueva ración de competición de gran calibre. La regata más importante del calendario anual de categoría maxi está organizada por el Yacht Club Costa Smeralda (YCCS) junto a la International Maxi Association y Rolex, patrocinador principal desde 1985.

Supermaxi.

Reservada a barcos por encima de los 30,5 metros (100 pies), la clase Supermaxi fue una exhibición de tradición y modernidad. Reunió en el terreno de juego las líneas elegantes y clásicas de tres modelos J-Class (Topaz, Svea y Velsheda) frente a la potencia y sofisticación de los colosales My Song y Viriella, ejemplos del diseño más avanzado del siglo XXI. La semana de competición favorecería a los J-Class, especialmente al Topaz, cuyo peor resultado en las cinco regatas costeras disputadas (de 22 a 35 millas de longitud) fueron sendos segundos.

El cántabro Nacho Postigo, navegante del hermoso J-Class, destacó la meticulosa preparación de la tripulación como clave de la victoria: “Con barcos tan similares en velocidad, la diferencia la marca la precisión. Precisión en la presalida, asegurarse de que llegas a máxima velocidad en el momento adecuado, y precisión en las maniobras. La táctica tiene que acertar a la hora de predecir lo que va a ocurrir, al igual que la navegación, acercándose a las rocas tanto como sea posible pero sin llegar a tocarlas”.

El trabajo de los tripulantes suele equipararse a la coreografía de un ballet: cada bailarín tiene que ejecutar su papel a la perfección para conseguir el efecto deseado por el compositor. Postigo eligió la analogía con la mecánica de un reloj para explicar la complejidad del desafío en la Maxi Yacht Rolex Cup: “Tienes un reloj compuesto por 40 personas, y cada pieza tiene que funcionar con absoluta precisión”.

Maxi.

La clase Maxi también atrajo a extremos opuestos del mundo de los colosos de la vela. El 88 pies (27 metros) Rambler de George David nació con un único objetivo: navegar lo más rápido posible, utilizando para ello los últimos avances tecnológicos en material, equipamiento y diseño de velas. Acostumbrado a contar participaciones por victorias, en esta ocasión se enfrentaba a un grupo de barcos de doble propósito, diseñados para navegar tanto en competición como de crucero en una interesante combinación de cascos orientados a la velocidad con pesados interiores ideados para el confort.

RAMBLER © Carlo Borlenghi

Rambler sería finalmente superado por el Grande Orazio de Massimiliano Florio, cuyo peor resultado en cinco mangas fue un tercero. Le acompañaron en el podio el Vera y el Rambler, en ese orden. Lorenzo Bortolotti, táctico del barco ganador, destacó la preparación previa a la regata como parte esencial en su victoria: “Resulta fundamental preparar cada detalle. Es esencial centrarse en la preparación para esta clase de evento”.

De acuerdo con Bortolotti, ese proceso incluyó consolidar un equipo sólido: “Es la cuarta temporada que navegamos juntos”. Aunque eso no basta para garantizar el éxito, y apunta como imprescindible la práctica para asegurar la precisión en cada cosa que hacen: “Entrenar es importante con estos barcos. Invertimos tiempo en cada maniobra, ajustamos cada segundo cuando cambiamos una vela. Es clave no perder un solo metro. Compruebas los resultados cuando pierdes o ganas por unos pocos segundos”.

Grande Orazio, Inti 3 y Vera de la Clase Maxi entrando en el canal de la Maddalena © Carlo Borlenghi

Rolex Maxi 72 World Championship.

Otro equipo que ejemplificó la importancia de la precisión en Porto Cervo fue el alemán MOMO, que llegaba como actual campeón del mundo de clase Maxi 72 y buscaba revalidar título. Algo extremadamente difícil en una clase de altas prestaciones, con barcos igualados y un intenso programa de competición que incluía tanto mangas barlovento-sotavento como costeras. El entrenador del equipo vigilaba tanto entrenamientos como regatas, recurriendo a multitud de herramientas y recursos para grabar información de prestaciones, maniobras e incluso decisiones tácticas. Esta información era analizada al término de cada jornada de competición para contribuir a centrar las reuniones del equipo con el objetivo de analizar las ejecuciones más acertadas y menos acertadas. Aprender tanto de lecciones positivas como negativas aseguró que el potencial de la tripulación seguía avanzando.

El Momo de Dieter Schoen © Carlo Borlenghi

De las siete mangas disputadas a lo largo del campeonato, MOMO cedería un único punto, firmando una impresionante tarjeta con seis victorias parciales y un segundo para imponerse con autoridad al resto de sus rivales y convertirse en campeón del mundo 2018 de Maxi 72. Dieter Schön, armador del MOMO, explicaría al término del mundial: “Puede que haya parecido fácil, pero no lo ha sido. La competencia es muy dura. Tienes que conseguir trabajar unido como equipo y hacerlo de manera perfecta. Tanto si estamos navegando o discutiendo lo que hacemos, tanto en el agua o en la preparación, todo lo hacemos como equipo. Por supuesto, el barco estaba muy bien preparado para este evento, pero la navegación también ha sido la mejor”.

Wally.

Con seis barcos, incluyendo tres impresionantes Wallycentos, la clase Wally fue toda una demostración de diseño actual. Líneas limpias, cubiertas de teca y potentes planos vélicos combinados con sofisticados interiores colocan a los Wally al frente del exclusivo universo de los maxi cruceros de altas prestaciones. Aunque las expectativas se centraban inicialmente en el duelo entre el doble campeón Magic Carpet Cubed de Sir Lindsay Owen-Jones, el defensor del título Galateia de David Leuschen y el nuevo Tango de Charif Souki, los tres de 30,5 metros de eslora (100 pies), la victoria final iba a corresponder al 23,98m (77,4 pies) Lyra.

Lyra también ganó con excelentes parciales: cinco victorias en siete mangas y dos segundos. Le seguirían en el podio el Magic Carpet Cubed y el Tango. El cuatro veces olímpico Hamish Pepper fue el responsable de la táctica a bordo del barco ganador: “El trabajo de la tripulación ha sido espectacular, tenemos un magnífico grupo de personas con muchísima experiencia. Eso nos ayudó a colocarnos en los lugares acertados, lo que facilitó mi trabajo”.

Para Pepper, la atención al detalle es lo que marcó la diferencia: “Mucho en esta competición se resume en los detalles, izar y arriar velas en el momento correcto. Eso te hace ganar ese medio metro aquí y allí, y algunas de esas regatas se ganan sólo por segundos, así que cada pulgada cuenta. El equipo hizo un gran trabajo peleando por cada pulgada”.

Mini Maxi.

La clase Mini Maxi comprendía a los barcos de menor eslora de la Maxi Yacht Rolex Cup, reuniendo a 19 barcos que finalmente se dividirían en dos categorías. Ambas fueron ganadas por los campeones de 2017. En Grupo 1, el SuperNikka de Roberto Lacorte consiguió la victoria con unos parciales de cinco triunfos y dos segundos; en Grupo 2, el H2O de Riccardo De Michele firmó la única tarjeta inmaculada de esta edición: siete triunfos de siete posibles en una combinación de pruebas costeras y barlovento-sotavento.

Táctico a bordo del H2O fue el ex regatista olímpico Lorenzo Bodini, defensor también de la precisión como clave de la victoria en un evento de este calibre: “Acertar con los tiempo es esencial, especialmente en la salida. Este es un barco con mucho desplazamiento, así que es imposible acelerarlo en pocos segundos. Diez minutos antes de la salida comenzamos la preparación, calculando nuestro tiempo en distancia (tiempo a la línea) y la posición que queremos en la salida”.

Los Mini Maxi son barcos diseñados para crucero y para regata. Pese a este delicado compromiso, en cuanto saltan al terreno de juego las tripulaciones sacan lo mejor de su esencia deportiva para imponerse a los rivales. En opinión de Bodini: “Una tripulación que trabaja bien a bordo consigue buena velocidad de barco, así que la estrategia siempre está dirigida a eso. Resulta fundamental en el deporte de la vela. Viendo nuestros resultados parece fácil, pero créeme que no lo es en absoluto. A veces estamos sólo unos pocos segundos por delante. Llevamos trabajando tres o cuatro años, y eso marca la diferencia”.

La entrega de premios final de la Maxi Yacht Rolex Cup celebrada en la Piazza Azzurra del YCCS brindó a los participantes la oportunidad de rendir homenaje a los ganadores. Aquellos que mejor supieron modular la precisión en la preparación y en la ejecución recibieron el respeto de sus rivales, los trofeos de ganadores de clase y los cronógrafos Rolex conmemorativos de su hazaña, reconocidos emblemas de la excelencia.

Relación natural.

Rolex siempre se ha asociado con actividades que, como ella misma, están motivadas por la pasión, la excelencia, la precisión y el espíritu de equipo. De manera natural, Rolex ha gravitado hacia el mundo de la navegación a vela, formando una alianza que se remonta a la década de 1950. Hoy, Rolex es patrocinador principal de 15 de los más importantes eventos internacionales de vela.

Desde regatas oceánicas como la Rolex Sydney Hobart (Australia), la bienal Rolex Fastnet Race (Reino Unido) y la Giraglia Rolex Cup (Francia e Italia), pasando por competición de monotipos del más alto nivel como el Rolex Farr 40 World Championship, reuniones espectaculares como la Maxi Yacht Rolex Cup (Italia) o la Rolex Swan Cup (Italia y Caribe), así como la estrecha relación con los clubes náuticos más influyentes del mundo como el Yacht Club Italiano, el New York Yacht Club (Estados Unidos) o el Royal Yacht Squadron (Reino Unido), Rolex está guiada por su pasión por la excelencia y un comprometido aprecio por la vela.

Saludos y buenos vientos

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