Rolex Sydney Hobart 2018: Inspiración y recompensa

Al igual que sucede en todas las grandes regatas oceánicas, la Rolex Sydney Hobart Yacht Race requiere determinación, coraje y compromiso. La 74ª edición de esta institución anual comienza el miércoles 26 de diciembre de 2018. Unos 92 barcos, que van desde los 9,2 a los 30,48 metros (30,5 pies a 100 pies), competirán por los premios más deseados, incluidos los codiciados relojes Rolex que se otorgan a los ganadores en la línea de meta y de la clasificación general, este último determinado por el hándicap del Certificado de Calificación Internacional (IRC).

Rolex lleva seis décadas comprometido con la navegación a vela en los que ha unido a los mejores clubes del mundo con las regatas más deseadas y las más exigentes. Esta asociación a lo largo de los años ayudó a consolidar el espíritu de regatas como la Rolex Sydney Hobart. El curso de 628 millas desde el puerto de Sydney hasta Hobart, en Tasmania, fue organizado por primera vez en 1945 por el Cruising Yacht Club de Australia (CYCA), estando Rolex presente como patrocinador principal desde el año 2002.

Llegar el primero, esfuerzo, trabajo y recompensa.

No hay otra regata con esta distancia que reúna a la mayoría de los monocascos de 100 pies más poderosos del mundo. La rivalidad entre estos gigantes es intensa, cada embarcación está tripulada por regatistas profesionales altamente calificados de todo el mundo. Solo lograr mantenerse en esta elite tan talentosa es todo un logro.

En la presente edición, cinco Maxis de 100 pies competirán por ser el primero en cruzar la línea de meta. El Wild Oats XI, propiedad de la familia Oatley y patroneado por Mark Richards, apuntará a aumentar su récord de nueve victorias. El Comanche de Jim Cooney y Samantha Grant esperarán repetir el éxito del año pasado, cuando establecieron un nuevo récord de regata en un día, nueve horas, 15 minutos y 24 segundos. El InfoTrack de Christian Beck y el Black Jack de Peter Harburg pueden no aparecer en la lista de favoritos, pero ambos han saboreado la victoria con otros nombres y otros armadores. Completando la alineación está el Maxi de Hong Kong, Scallywag, de Seng Huang Lee, uno de los 13 participantes extranjeros.

COMANCHE de Jim Cooney © Carlo Borlenghi

Si bien este selecto grupo tiene a su disposición los equipos y la tecnología más avanzada que hay en la actualidad, mejor sin lugar a dudas que la que disponían los nueve participantes en la primera regata, el compromiso requerido de los principales candidatos sigue siendo fiel a la idea fundadora de John Illingworth de “hacer una carrera”.

Victoria en la general: una aspiración y realización.

participar en una regata de 628 millas exige preparación y planificación, junto con la voluntad de enfrentarse a todas las adversidades posibles. Los puntos críticos del curso incluyen la salida masiva desde el puerto de Sydney, el extremo este del formidable estrecho de Bass y el ascenso por el inconstante río Derwent en la aproximación final a Hobart.

ICHI BAN de Matt Allen © Stefano Gattini

La experiencia y la habilidad son importantes, al igual que la perseverancia, pero no hay nada que garantice el éxito en una regata tan compleja, especialmente cuando depende tanto del clima. Se necesitaron 28 intentos para que Matt Allen, antiguo comodoro de la CYCA y actual presidente de la Federación Australiana de Vela, lograse que patronear un barco que se hiciera con la victoria en la general y recibiera la famosa Copa Tattersall y el reloj Rolex. “La Rolex Sydney Hobart es el principal evento. Todos lo siguen y todos conocen a los ganadores de esta regata”, dijo Allen, después de ganar con el Ichi Ban en 2017. “Este ha sido un esfuerzo de por vida. El sueño de todo marinero es ganarla”.

Entrega de premios clasificación general con el ganador Patrick Boutellier (Rolex Australia), Matt Allen (Ichi Ban) y John Markos (comodoro del CYCA) © Stefano Gattini

Entre los 92 participantes hay barcos de los seis estados australianos, China, Francia, Alemania, Hungría, Hong Kong, Polonia, Rusia, el Reino Unido y los Estados Unidos. El australiano Tony Ellis igualará este año el actual récord de 51 “viajes al sur” cuando cruce la línea de salida a bordo del Triton.

Un desafío esencial.

Hace cincuenta años, en noviembre de 1968, Sir Robin Knox-Johnston cruzó el estrecho de Bass a mitad de camino de su pionero viaje de vuelta al mundo sin escalas. Cuando se dio ese año la salida de la Rolex Sydney Hobart estaba camino de Cabo de Hornos. Muchos aspectos de la navegación han evolucionado considerablemente desde ese viaje épico, cuando uno de los dispositivos de navegación de Knox-Johnston era un reloj Rolex. La innovación tecnológica y en los materiales ha transformado las regatas, pero los elementos siguen siendo los mismos. Antes de participar en su tercera Rolex Sydney Hobart en 2017, Knox-Johnston comentaba que regatas como ésta y como la Rolex Fastnet ayudan a conservar el espíritu esencial de este deporte: “Así es como deberían ser las regatas: un desafío para el navegante oceánico, combinando en una atractiva mezcla a los profesionales y los aficionados”.

Ya sea ganar o simplemente completar el recorrido, cada participante mantendrá las tradiciones y los valores de un deporte que continúa inspirando y ofreciendo oportunidades para que las personas se evalúen a sí mismas, física y mentalmente. En este sentido, la Rolex Sydney Hobart es más que una simple regata de barcos de vela. Es uno de los mejores concursos en alta mar, es un guardián perpetuo de las tradiciones y los valores tradicionales de este deporte.

Un socio natural.

Rolex siempre ha tratado de asociarse con actividades impulsadas por la pasión, la excelencia, la precisión y el espíritu de equipo, gravitando de forma natural hacia la élite de la navegación a vela y formando una alianza que se remonta a finales de los años cincuenta. Hoy, Rolex es patrocinador de los títulos de 15 eventos internacionales muy importantes; desde las principales regatas oceánicas como la Rolex Sydney Hobart Yacht Race, la Rolex Middle Sea Race y la bienal Rolex Fastnet Race, hasta la competición de mayor nivel como la Rolex TP52 World Championship y las espectaculares reuniones en la Maxi Yacht Rolex Cup y La Rolex Swan Cap. La estrecha colaboración del relojero suizo con los clubes náuticos más prestigiosos del mundo, como el Cruising Yacht Club de Australia, el Yacht Club Costa Smeralda (Italia), el New York Yacht Club (Estados Unidos) y el Royal Yacht Squadron (Cowes, Reino Unido), son la base de su relación duradera con este espectacular deporte.

Saludos y buenos vientos

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