
Volvo Ocean Race, Etapa 1: de Alicante a Lisboa vía Porto Santo
La flota tendrá que dejar a estribor la isla portuguesa de Porto Santo (Archipiélago de Madeira) para poder poner rumbo a Lisboa.
Se acabaron las especulaciones. Después de meses de ardua preparación, miles de millas navegadas durante los entrenamientos, el próximo domingo dará comienzo la primera etapa de la Volvo Ocean Race. Pero en lugar de la disputa de la tradicional primera etapa con el descenso del Atlántico, este año la regata va a comenzar con un sprint, relativamente corto, entre Alicante y Lisboa.

Pero que esta etapa sea corta no quiere decir que vaya a ser fácil, ¡ni mucho menos! Basta recordar lo sucedido hace hoy seis años, en la edición 2011-12, cuando el Abu Dhabi Ocean Race perdía el mástil apenas seis horas después de zarpar de Alicante o cuando el Sanya casi se va a pique a la altura de Motril cuando sufrió una asombrosa deslaminación de su proa. A la vista de estos antecedentes, todos los equipos se van a tomar esta corta etapa muy, pero que muy en serio.
A diferencia del resto de la ruta, la cual y quedó fijada hace más de un año, hoy el director de la regata Phil Lawrence acaba de anunciar la ruta final para esta Etapa 1, tras decantarse por una de las cuatro opciones que tenía disponibles.
Esta decisión implica que los barcos navegarán hacia Lisboa dejando a estribor la isla portuguesa de Porto Santo, archipiélago de Madeira, en el Atlántico. Como todas las decisiones que se toman en la navegación, el clima fue determinante a la hora de decidir este nuevo trazado.
«Una de las opciones que se planteaban era enviar a los barcos hacia el este, a través del estrecho de Bonifacio – estrecho del mar Tirreno, en el Mediterráneo, que separa las islas de Córcega al norte y Cerdeña al sur -, para regresar a través de Gibraltar y subir directamente a Lisboa. Sin embargo, el pronóstico meteorológico a medio plazo anunciaba un fuerte Mistral, entre 50 y 60 nudos, seguido de un período prolongado de altas presiones y vientos muy suaves en todo el Mediterráneo, un pronóstico para nada atractivo», explicó Lawrence.
Para evitar el potente y peligroso Mistral seguido de una frustrante ausencia de viento, el director de la regata decidió que la flota probase un poco el sabor del Atlántico
«El recorrido elegido para esta etapa es de aproximadamente 1450 millas. Las previsiones meteorológicas para esta zona del Atlántico son muy variadas y complejas, lo que seguro representa un gran desafío para las tripulaciones. Con todo, esperamos su llegada a Lisboa en aproximadamente una semana».
Saludos y buenos vientos
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